Escuelas pueden participar en reconstrucción social: Huck

El caterático detalló cómo el huracán 'Katrina' destruyó Nueva Orleans, Louisiana y cómo personal docente y estudiantes colaboraron en la reconstrucción.
El catedrático estuvo en la UDEM.
El catedrático estuvo en la UDEM. (Especial)

San Pedro Garza García

Mediante una narración sobre como la Universidad de Tulane colaboró en la reconstrucción de la ciudad de Nueva Orleans tras el paso del huracán 'Katrina', James Huck, director adjunto y asesor de Posgrado de Stone Center for Latin American Studies en dicha institución, invitó al sector educativo del país a hacer lo propio.

En una conferencia impartida en la Universidad de Monterrey (UDEM), Huck detalló cómo el huracán 'Katrina' destruyó Nueva Orleans, Louisiana y cómo personal docente y estudiantes colaboraron en la reconstrucción.

"El huracán Katrina transformó toda la relación que había entre la universidad y la ciudad", dijo Huck.

La pérdida económica en cuanto a infraestructura por 'Katrina' fue de 108 mil millones de dólares, mientras la pérdida de empleos, sueldos y negocios ascendió a 150 mil millones de dólares, detalló.

Pero el impacto social fue de los peores: la población de la ciudad desapareció tan solo en el primer día en que azotó la tormenta. La población que regresó fue menor a la que había previo a ésta.

"Estaba compuesta de trabajadores migrantes de latinoamerica y otros países que vinieron a ayudar a construir la ciudad mientras que los residentes de la ciudad estaban esparcidos por todo Estados Unidos".

Las universidades locales entonces tuvieron que cerrar operaciones por todo un semestre, y Tulane no fue exenta de esta situación. Es más, los daños económicos ascendieron a 40 millones de dólares, de acuerdo con Huck.

Las autoridades de la universidad tomaron medidas para impulsar la reconstrucción de la ciudad, que incluyó crear mayores plazas (convirtiéndose en la segunda entidad privada que más empleos genera para Nueva Orleans), elaborar planes con sus docentes de arquitectura y hasta clases de idioma para los trabajadores migrantes.