Acciones cotidianas, clave para la equidad

Uso de lenguaje incluyente y conciencia de los detonantes de la desigualdad, algunos ejemplos.
Del extremo derecho al izquierdo: Séverin Durin, Liz Sánchez y Lídice Ramos.
Del extremo derecho al izquierdo: Séverin Durin, Liz Sánchez y Lídice Ramos. (Carlos Rangel)

Monterrey

Un lenguaje incluyente o solidarizarse con los problemas de las mujeres pueden hacer mucho para evidenciar las desigualdades que las colocan en situación de desigualdad en todos los estratos de la sociedad.

La víspera del Día Internacional de la Mujer, el Museo del Noreste fue sede del panel "Entre nosotras", organizado por Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos (CADHAC).

Abordando temáticas como la inclusión social, el número de feminicidios sin precedente en la entidad, así como la complicada situación laboral que viven las trabajadoras domésticas fue como se desenvolvió el panel ante más de 50 personas.

El panel fue integrado por la académica Lídice Ramos Ruiz, Liz Sánchez Reyna, integrante de CADHAC; y por la investigadora Séverin Durin, quienes coincidieron en que las acciones cotidianas pueden cambiar la situación.

"Lo que podemos hacer es trabajar un lenguaje no sexista. Una cuestión de cansancio es no lograr el reconocimiento social", opinó Ramos.

A su vez, Sánchez Reyna indicó que por día se registran 40 denuncias por violencia doméstica ante la Procuraduría estatal.

"Son niveles que no se habían vivido antes; en el 2014 más de 14 mil mujeres que viven violencia doméstica que no estaban en los años anteriores. A esto hay que sumar los casos que no se denuncian", expuso.

Sensibilizarse ante éstas y otras situaciones pueden romper los paradigmas en perjuicio de las mujeres, dijo Sánchez.