Organismos encienden sus alarmas por penal del Topo

Sólo durante este año, el centro penitenciario ha recibido tres recomendaciones por violación a los derechos humanos.
Muertes y hacinamiento.
Muertes y hacinamiento. (Archivo)

Monterrey

La labor del penal del Topo Chico ha sido se cuestionada por organismos nacionales e internacionales por su sobrepoblación y escasez de infraestructura, pero sobre todo por la falta de control que priva en este centro penitenciario.

A partir de 2007 los hallazgos se han ido haciendo más cruentos y han pasado de problemas de hacinamiento hasta el chantaje, cobro de piso, golpes e incluso el esclavismo sexual denunciado por medios nacionales.

Es un espacio donde algunos reos pueden comprar privilegios y otros deben pagar por su vida.

Para muestra tres recomendaciones emitidas este año al Topo Chico por parte de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos.

A ello también se unen los penales de Cadereyta y Apodaca.

Datos oficiales de la CEDH revelaron que un total de dos mil 118 personas interpusieron denuncias entre en 1 de enero al 30 de abril del 2014, hubo intervención en mil 415 casos, pero sólo 216 personas cuentan con un expediente iniciado.

Ante las problemáticas planteadas la CEDH emitió 19 recomendaciones; cinco a penales del estado y cuatro más a la Procuraduría General de Justicia.

Fueron las recomendaciones 3, 6, 8, 9 y 12 de la lista del mes de marzo y abril, las destinadas a los centros penitenciarios.

El segundo día de este año, 2 de enero de 2014 se reportó la primera muerte dentro de este centro penitenciario. El hombre presuntamente se colgó.

El cuerpo sin vida de un hombre procesado por el delito de secuestro agravado fue encontrado en su celda; se trataba de Juan Manuel Zamora Vázquez, quien había sido capturado en 2009.

La segunda víctima al interior del penal era un ex militar, fue asesinado el 13 de abril 2014 con un arma punzocortante. Carlos Pérez González, alías El Gafe, presuntamente formaba parte de la banda de Los Zetas.

Trascendió que su asesino también formaba parte de la fuerzas del orden, y se trataba de un ex efectivo de San Nicolás de los Garza, quien había confesado participar en al menos cuatro homicidios de rivales.

Estos hechos, aunados a un brote de sarna que escaló en casi toda la población debido al hacinamiento, desembocaron en la inspección de elementos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), apenas unas semanas después del crimen.

Juan Méndez, relator especial de la ONU sobre la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, recorrió las instalaciones acompañado de la directora del penal, Gregoria Salazar.

La capacidad del Topo es para 2 mil 600 reos,  pero actualmente ronda los 5 mil, casi el 100 por ciento de sobrepoblación.

Esta visita no tuvo información o resultados públicos, el Gobierno Estatal se centró en la publicación de un comunicado de prensa que abordaba términos como “tratamiento penitenciario” y “estrategias de prevención de maltrato”.

En estas fechas Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos (CADHAC) presentó un informe especial sobre casos de tortura en los penales del estado, afirmando que se trata de una prácrito sistemática.

Dio a conocer un registro de 2012 al primer trimestre de 2014, un total de 204 víctimas que presuntamente sufrieron este delito por diferentes corporaciones policíacas y que, de ese total, 85 corresponden a reos.