Celebra sus 50 reviviendo los sonideros

Jesús González, mejor conocido como 'El Cocoloco', organizó un baile para festejar sus cinco décadas de existencia en compañía de familia, amigos y vecinos del barrio.
El Canal 53 de la UANL grabó la fiesta.
El Canal 53 de la UANL grabó la fiesta. (Gustavo Mendoza Lemus)

Monterrey

El cocoloco prepara el equipo, coloca el CD y de volada le pone play. Empieza a sonar una de Landeros y el hombre que cumple 50 años toma de la cintura a su hija Marisol y empiezan a bailar.

Estamos en la esquina de Serafín Peña y Tepeyac en la conocida colonia Independencia. Este miércoles Jesús González, El Cocoloco, cumple cinco décadas de vida, y lo está festejando con un baile al que todo el barrio está invitado.

"Señoritas y caballeros, están ustedes invitados al baile que será amenizado por su tropicalísimo número uno: El Cocoloco, sus hermanos", anuncia con un micrófono el mensaje, que reciben los vecinos de cuatro calles a la redonda.

Su historia

Jesús inició en el mundo de los sonidos acompañando a Gabriel Dueñez en los bailes de la Independencia. Era el vocero, quien micrófono en mano, anunciaba el pachangón desde las cinco de la tarde. También le ayudaba a poner los discos, que en ese tiempo compraban en la discoteca Impacto de Monterrey.

Armarse de un buen sonido y sus propios discos, hace 35 años, no era sencillo. La caja podía valer unos 12 mil pesos (los 12 millones de aquella época) y cada vinil podía costar unos 500 pesos de hoy.

"De ahí de Impacto nos los traían de la Ciudad de México, de Nueva York o de la misma Colombia", dice.

El vallenato era el ritmo que se bailaba y se sigue escuchando en todos los barrios de la Loma Larga. Los bailes empezaban a las 20:00 ya sea para amenizar un cumpleaños o una boda, y la fiesta le seguía hasta la una de la mañana.

Hoy en día

El Cocoloco hoy viste de camisa negra, pantalón de vestir plateado y zapato negro. Luce una impresionante musculatura en brazos y cuello, propia del entrenamiento de box que tuvo durante su juventud.

"Mis hermanos y familiares sí llegaron a ser campeones estatales, yo sólo aprendí lo básico", refiere.

De antemano se sabe que la Independencia es un barrio bravo. Aquí hay que saber defenderse pero también crear comunidad.

Los bailes eran eso: una oportunidad para convivir.

"A veces había dos sonidos a la misma hora pero a dos calles de distancia, entonces la gente venía un rato contigo y luego se iban al otro".

El baile fue grabado por el Canal 53 de la UANL, pues se transmitirá en el programa Sin Permiso.