De Madero a la Macroplaza hay pérdidas irremplazables

La ciudad ha tenido destacados casos de conservación en su patrimonio arquitectónico, pero también pérdidas irremplazables.

Monterrey

La ciudad ha tenido destacados casos de conservación en su patrimonio arquitectónico, pero también pérdidas irremplazables.

El arquitecto e investigador Juan Manuel Casas refiere como, en su conjunto, el Parque Fundidora es un ejemplo a resaltar, pero a medias, pues si bien es significativo el caso del Horno 3 –hoy Museo del Acero–, muchos inmuebles se perdieron.

“No todos los edificios se rescataron con la misma fortuna; sin duda, el mejor ejemplo de todos es el Horno Alto 3, ”, mencionó.

Otro ejemplo que citó el coautor de Concreto y efímero. Catálogo de arquitectura civil de Monterrey (1920-1960), junto a Rosana Covarrubias Mijares y Edna Peza Ramírez, fue la Casa de Eugenio Garza Sada, la cual clasificó como “una obra muy bien lograda, con mucha discreción, pero bien”.

“Es muy reciente y contó con el empeño de sus herederos”, puntualizó respecto a la edificación.

El Colegio Civil Centro Cultural Universitario es otro buen ejemplo de reciclaje patrimonial, indicó.

Sin embargo, el arquitecto  e investigador también criticó la dirección de varios proyectos en la entidad.

Entre los que enumeró el Cine Reforma, la Macroplaza y la Casa de los Ingenieros en la antigua ASARCO.

El arquitecto criticó lo acontecido con la Casa de los Ingenieros, en la antigua ASARCO, que tras demolerse en 2007 para la construcción del  desarrollo inmobiliario Céntrika se tuvo que reconstruir generando un “falso histórico” de mala calidad