“La intención es tener un gran respeto por el lector ofreciendo alta calidad”

El creador de Atrasalante, Iván Trejo, indica que es un reto ofrecer que cada libro tenga una ilustración especial.
Apuesta a jóvenes poetas.
Apuesta a jóvenes poetas. (Gustavo Mendoza)

Monterrey

Ediciones Atrasalante es una nueva alternativa para los lectores de Monterrey, que pronto su catálogo de poesía está disponible en librerías de la ciudad.

El proyecto nace del poeta Iván Trejo junto a su socia Ana García, que en su primera colección se presentan cuatro títulos de poesía.

Para el próximo año se editará narrativa y una serie de debate.

En entrevista Iván Trejo expuso que la empresa tiene como perfil ofrecer ediciones de gran calidad, en cuanto a diseño y literatura, a costos accesibles para el lector.

¿Bajo qué concepto nace el proyecto editorial?

Ediciones Atrasalante está pensado en ser un espacio editorial de apuesta para los lectores, ofreciéndoles un material con traducciones, habiendo un buen equilibrio entre autores de trayectoria probada pero también apostando por jóvenes poetas.

La intención es tener un gran respeto por el lector ofreciéndoles materiales de alta calidad con diseños atractivos y una alta manufactura estética en su interior pero con precios que sean accesibles.

¿Quiénes conforman el primer catálogo?

Ediciones Atrasalante es un pequeño homenaje a nuestro querido amigo y maestro Juan Gelman. Incluso abre con un libro suyo Violín y otras cuestiones, un libro publicado en 1956 con un prólogo Raúl González Tuñón, siendo el primer libro que publica Gelman todavía estando en "El Pan Duro"; después continuamos con el poeta español Rafael Saravia, alumno de Antonio Gamoneda.

El tercer libro es una antología binacional sobre la violencia que se llama Espejo de doble filo, son 60 autores mexicanos y el mismo número de colombianos hablando sobre la violencia de la segunda mitad del siglo 20 a la fecha.

Una de las apuestas es Piedra, de Jehú Coronado López y es un libro con un imaginario propio y una honestidad arrasadora.

¿Trabajas con algunas coediciones?

Si claro para lograr precios accesibles para los lectores es necesario reducir costos. En este caso el libro de Gelman va en coedición con la Universidad Veracruzana, el libro de Rafael Saravia con la Universidad de Sonora y el Instituto de Cultura de Sinaloa, el Espejo de doble filo con la Universidad de Sonora y Piedra con el Instituto Sonorense de Cultura.

Comentas que buscan ofrecer un diseño distinto, ¿qué es lo que se busca en este aspecto para la editorial?

Es un reto muy grande ofrecer un diseño llamativo y atractivo en estos tiempos, cuando platicaba con la diseñadora Karla Martínez coincidimos en que nos gustaban los diseños de los 60 pero queríamos darles un giro actual, volverlos con una pasta dura y fondo claro pero trabajarlo desde diseños originales de artistas plásticos en las portadas, entonces cada libro tiene una ilustración especial.

Lo que buscamos es que el lector, cuando tome el libro, sienta que se pensó en él al hacer el libro.

¿Por qué estamos viendo distintos esfuerzos editoriales en la ciudad, desde las artesanales hasta las que presentan catálogos coleccionables?

Es maravilloso que haya esta oferta distinta para el lector porque todos estos proyectos se complementan, no competimos directamente porque hay lectores distintos a los que atacamos.

Todas estas editoriales independientes simplemente están llenando el vacío que los grandes grupos simplemente no atienden. Lo que está pasando ahora en la ciudad y en el país es algo loable.