La diferencia en tiempo es más corta que la distancia política...

Vallas, porras, labores de limpieza y pintura de última hora, cercos de seguridad y muchos policías, escenario del primer acto de rendición de cuentas del día.

Monterrey

Cerca del mediodía de ayer, el operativo de seguridad implementado desde las 6:00 en el perímetro de la sede del Congreso del Estado con motivo del Cuarto Informe de Gobierno dejó a la Macroplaza desierta. Aquellos que, despistados o de paso por el primer cuadro de la ciudad intentaban cruzar, a pesar del cerco de vallas metálicas, eran desviados por los elementos de Fuerza Civil asignados a la zona.

La orden era directa: nadie podría atravesar el área.

El silencio era interrumpido por el ruido de las máquinas de limpieza y las labores de barrido manual de unas diez personas que a última hora retiraban la basura del sitio momentos antes de que el gobernador hiciera su recorrido desde Palacio de Gobierno rumbo al Congreso local.

Simultáneamente, un grupo de trabajadores daba una “manita de gato” exprés a los barandales aledaños. Improvisadas capas de pintura de la víspera. “Es nada más para taparle tantito”, dijo uno de ellos. “Lo que se alcance nomás”.

La quietud contrastaba con el claxon de los automóviles, mezclado con silbatazos de los tránsitos asignados al cruce de Zaragoza y Juan Ignacio Ramón. El tráfico era lento y las filas de vehículos, largas, pues debido al mismo operativo de seguridad, el paso vehicular fue cerrado.

Alrededor de las 11:32, los policías movieron las vallas ubicadas en el centro de la Macroplaza, la ruta que seguiría el Ejecutivo estatal para llegar al Legislativo y entregar su informe de actividades. Veinte minutos después, Rodrigo Medina de la Cruz salió del Palacio de Cantera. A su derecha, el tesorero Rodolfo Gómez Acosta, y a su izquierda Álvaro Ibarra Hinojosa, secretario general de Gobierno, y el jefe de la Oficina del Gobernador, Jorge Domene Zambrano. Detrás y a los costados, algunos guardaespaldas.

Los funcionarios y la comitiva cruzaron la explanada de los Héroes y subieron el primer conjunto de escaleras. Por el tercer peldaño, Ibarra Hinojosa tropezó, sin perder el equilibrio. Superado el traspiés, se acomodó corbata y saco y continuó el recorrido, que en total, no superó los tres minutos.

Al llegar al Congreso los recibió el diputado priista Francisco Cienfuegos, presidente de la actual Legislatura. Juntos bajaron las escaleras camino al edificio legislativo, ubicado en Matamoros y Zaragoza.

En la planta baja, con las vallas a manera de corralito, cientos de personas esperaban al mandatario.

“¡Oe oe oe oe, campeón, campeón!”, “¡Se ve, se siente, Rodrigo está presente”, gritaban desde las banquetas, mientras Medina se acercaba a saludarlos y tomarse fotografías con ellos.

Pero todavía no iniciaba el informe, y esa gente fue formada en filas, donde recibieron indicaciones para abordar camiones con logos de la CROC. En cinco minutos, el lugar fue evacuado.

Ya dentro del Legislativo inició el discurso y los posicionamientos de bancadas. Se destacaron los logros en seguridad mientras afuera, el cerco policiaco continuaba.

En la esquina de Matamoros y Escobedo, el cerco impidió el paso de personas en sillas de ruedas. Los oficiales de Fuerza Civil, contraviniendo su eslogan “Proteger y servir”, los obligaron a rodear por accesos con escalones, sin prestarles ayuda.

“Váyase por allá”, dijo un elemento a un hombre que empujaba la silla de ruedas de otro.

El paso vial volvió a las 14:10, tras la pasarela de funcionarios que salieron del recinto tras el primer evento de la jornada gubernamental.