Un desierto convertido en mar

Los automovilistas que deseaban transitar hacia Nuevo Laredo se encontraron con que en el kilómetro 185 de la carretera, la oleada invadió el camino; volcaduras, tráfico, desesperación... y las ...
Los carros parados en la carretera formaron una fila por más de 20 kilómetros.
Los carros parados en la carretera formaron una fila por más de 20 kilómetros. (Joel Sampayo)

Monterrey

Tanto la carretera como la autopista entre Monterrey y Nuevo Laredo se convirtió en una prisión para miles de conductores que quedaron atrapados entre tres ríos desbordados y una columna de vehículos que se extendió por más de 20 kilómetros.

Una serie de tormentas originadas en Coahuila desde la noche del domingo transformó a tres ramales del río Salado en monstruosos torrentes, eso en los límites de Nuevo León y Tamaulipas.

La oleada invadió la superficie de rodamiento y atrapó al menos a tres autobuses, cuyos pasajeros fueron rescatados por personal de Protección Civil de Nuevo Laredo con la ayuda de grúas. Un tráiler volcó y otros cinco salieron del camino.

En tanto, en un tramo de cinco kilómetros el agua superó en tres puntos la carpeta asfáltica, entre los kilómetros 26 y 31 de la frontera con Estados Unidos, con cierres que provocaron la desesperación a miles de conductores, ¿cuántos? habría que preguntar a Caminos y Puentes Federales (Capufe) que seguramente tiene el numero.

Cabe mencionar que a pesar de que la emergencia fue declarada a las 6:30, y que desde seis horas antes se supo de problemas, las casetas de Sabinas Hidalgo continuaron dando el paso y cobrando el peaje.

¿Cuánto costó el paso al caos? La caseta de Sabinas a Laredo cobra 205 pesos por auto, 270 pesos por autobús y entre 270 y 415 a los camiones. Si va en moto son 42 pesos.

El hecho de que dejaran pasar a vehículos conociendo la emergencia convirtió a la autopista en una serpiente de llantas y metal, con sus pasajeros y carga enfrascados en una inexplicable crisis.

Traileros y automovilistas se la pasaron sin poder comer, beber, ir al baño, nadie estaba preparado, todos confiaban en la relativa seguridad que se ofrece a cambio del pago en la autopista y que hoy enfrentó una contingencia de enormes proporciones.

Oficiales de la Policía Federal Preventiva de la división Caminos emprendieron un singular operativo: varios oficiales se introdujeron a la ruta inundada para cotejar la profundidad y tras ellos, patrullas daban el paso a los vehículos.

En su cuenta de Twitter, Capufe informó a las 16:00 la reapertura de la autopista en ambos sentidos.