“Se ha desdibujado el perfil de liderazgo”

El presbítero Rogelio Narváez Martínez explicó que actualmente la sociedad está buscando sus modelos de dirección, pero no los encuentra.
El sacerdote cree que efectuar un cambio requerirá 30 o 40 años.
El sacerdote cree que efectuar un cambio requerirá 30 o 40 años. (Jorge López)

Monterrey

El estado de Nuevo León tardará entre 30 y 40 años para recuperar la sociedad que era antes, pero esto dependerá del trabajo de las autoridades, la sociedad y la iglesia en conjunto, aseguró el director de la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Monterrey, Rogelio Narváez Martínez.

En entrevista para MILENIO Monterrey, el presbítero explicó que ya se está trabajando en las nuevas generaciones de padres e hijos para poder recuperar los valores y la familia, pero advirtió que uno de los problemas que nos convirtió en una sociedad descuidada y falta de valores es la falta de líderes.

¿Qué análisis tiene la iglesia de la situación actual de la sociedad?

Hay una diferencia entre 2009 y 2010 que fue cuando se gesto toda esta situación de violencia, creo que el origen está en la falta de educación de cercanía, la desmembración de la familia, entonces eso genera personas que se vuelven invisibles para los más cercanos, en este caso los papás y esto genera que las personas invisibles quieran un día aparecer, y a veces aparecen con un espectro muy lastimoso, entonces no es más que el desinterés social, el descuido de la estructura de los nexos más cercanos de la familia.

Al final de cuentas los muchachos buscan núcleos en donde se sientan aceptados, identificados, entonces es su búsqueda y a veces lo encuentran en lugares en donde los inspiran personas que no son tan positivas.

¿Las autoridades y la sociedad ya se habrán dado cuenta de esto?

Creo que se ha empezado a trabajar, creo que el estado, la sociedad, la Iglesia, comenzó a trabajar en valores, en tratar de promover todo lo que significan virtudes, disciplina, pero el trabajo va a ser largo, yo considero que esto tarda 30 o 40 años, es una manifestación un poco pesimista, pero tenemos que cambiar de generación...

La generación no es que nazcan personas nuevas, sino papás nuevos, para que esos papás nuevos eduquen hijos nuevos, por eso no es una generación, sino dos, las que se necesitan y sí se puede.

¿Está bien enfocado lo que se está haciendo?

Sí, yo creo que hay una unidad, una vez que nos impactamos con el problema ha habido ejercicios mancomunados, incluso los medios de comunicación han sido gestores de cosas positivas, de valores, creo que va bien encaminado.

Falta sobre todo trabajar en la familia, en fortalecerla, no es un modelo de familia, sino la familia como tal, donde la persona se sienta querida, sino se siente querida en el hogar buscará un lugar donde se le acepte.

¿Por qué nos convertimos en una sociedad descuidada, desinteresada y falta de valores?

La pérdida de perfiles de liderazgo, antes existían liderazgos muy marcados, empresariales, académicos e incluso también ministeriales o de Iglesia, creo que se ha desdibujado el perfil de liderazgo y al no haber perfiles fuertes, todos nos hemos fragmentado, todos buscamos nuestros propios modelos, porque no encuentra ninguno...

A una sociedad a la que no le inspiran modelos positivos, le van a inspirar los modelos negativos.