En Cadereyta, más claro... hasta el agua

El mandatario estatal y autoridades de los tres niveles de gobierno inspeccionaron avances en trabajos.
Emilio Rangel, Álvaro Ibarra y el titular del Ejecutivo en la entidad.
Emilio Rangel, Álvaro Ibarra y el titular del Ejecutivo en la entidad. (Raúl Palacios)

Cadereyta

Otilio Rivera, ingeniero civil de Agua y Drenaje de Monterrey, aparece a un lado del pozo de la comunidad Santa Isabel, propiedad de la paraestatal desde 1995, y explica con un aparato que el agua está libre de hidrocarburo.

La horda de fotógrafos y camarógrafos se amontonan para obtener la fotografía del experto de AyD.

Se le pregunta si es agua potable.

"Así es, es afirmativo", responde.

¿Si tomamos ahorita o usted, no hay bronca?

"Ningún problema..."

"Dejen espacio, aquí viene al gobernador", interrumpe uno de los encargados de logística del mandatario estatal hacia los reporteros.

De nuevo, don Otilio da una explicación al mandatario estatal Rodrigo Medina de la Cruz, al secretario General de Gobierno, Álvaro Ibarra, y a Emilio Rangel Woodyard, director de AYD, sobre la reacción de una sustancia con el agua del pozo ubicado en los alrededores del río San Juan, contaminado desde el pasado 16 de agosto por cuatro mil barriles de crudo de una toma clandestina de Pemex.

"Hay que identificar los niveles de cloro residual... Se abre la toma y se deja correr el agua por un espacio de 20 segundos; 1.5 es lo ideal, desde 0.5 hasta 1.5 andamos excelente; le ponemos un reactivo que al reaccionar con el agua nos va a dar un cierto color, el agua tiene cloro...

"Luego con este aparatito empezamos a girar para ver cuánto tiene cloro, y marca que tiene 1.5 de cloro, eso es bueno", continúa don Otilio en su explicación a Medina.

Lo interrumpe Rangel Woodyard: "Independientemente de esta muestra que se toma aquí en el sitio se manda al laboratorio y ahí se analizan 11 parámetros diferentes para cerciorarnos que esté libre de cualquier contaminante".

Entonces, los funcionarios, vaso en mano, dan sorbos al agua cristalina recogida del pozo de la paraestatal.

Minutos antes, en una reunión sobre el saneamiento del río, el gobernador informó que se realizaron 285 pruebas o análisis en el área afectada, más 134 muestreos, donde informó que no había contaminación alguna, pero hizo un llamado a los vecinos con pozos o norias que no han sido revisadas para que tomen cartas en el asunto y verifiquen la calidad del agua.

"Algunos pozos tienen agua gruesa, por la misma naturaleza del agua, pero no tiene que ver con el contaminante específico de hidrocarburos, todos están tratados y revisados".

No obstante, ante la posibilidad de excepciones en norias o pozos particulares, las autoridades han pedido que sean reportados inmediatamente a fin de hacer revisiones de seguridad.