Derrame podría afectar inversión

La investigadora Liliana Estrada consideró que es el momento en que la sociedad debe poner atención a los temas de seguridad, económicos y la falta de regulación en materia energética tras las ...
Petróleos Mexicanos contrató varias compañías para que se hicieran cargo de retirar el hidrocarburo del río San Juan.
Petróleos Mexicanos contrató varias compañías para que se hicieran cargo de retirar el hidrocarburo del río San Juan. (Roberto Alanís)

Monterrey

El tema de robo de gasolina o los descuidos en los ductos y redes del sector petrolero que ocasionan estragos ambientales como el sucedido en el río San Juan en Cadereyta, debieran prender los focos rojos para las empresas extranjeras que buscan venir a México a invertir, consideró Liliana Estrada, investigadora de Inteligencia Pública.

A pesar de que Petróleos Mexicanos (Pemex) dijo que el derrame de hidrocarburo en el río San Juan se debió a una toma clandestina, esta situación se ha repetido en varias ocasiones, especialmente en la zona de la Cuenca de Burgos –a donde se estima que arriben más inversiones extranjeras por los recursos que se encuentran en el subsuelo de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, consideró.

"Es un problema que enfrenta Pemex y que no se ha medido toda la parte de inseguridad que se vive en la zona, para justo evitar que pasen este tipo de accidentes en un futuro. El robo de gasolina es algo a lo que se enfrenta mucho.

"La reforma energética ha sido muy hablada pero creo que no se ha visto en el contexto que tiene todo el país con el narcotráfico que afecta gravemente", señaló Estrada en entrevista con MILENIO Monterrey.

Señaló que es un tema importante y que no se ha tomado en cuenta o que se ha evitado tocar para no arruinar las oportunidades de inversión extranjera que se tendrán.

"No tenemos un aspecto de seguridad y seguimos en esta guerra con el narcotráfico y cada día se hace presente y se reportan cada vez más este tipo de situaciones", argumentó la investigadora especializada en temas de energía.

Condenó de igual manera la falta de supervisión y medidas de seguridad en las instalaciones de las refinerías, específicamente la ubicada en Cadereyta, región donde sucedió el derrame recientemente y que dañó más de 20 kilómetros del río San Juan.

Estrada argumentó que hacen falta protocolos para evitar problemas ambientales que puedan afectar a la flora, fauna y sociedad en general.

A raíz de la reforma energética, la nueva tarea de monitorear la seguridad de las instalaciones y ductos va a recaer en la Agencia Nacional de Seguridad y Protección al Medio Ambiente "para evitar este tipo de situaciones, de derrames, de accidentes y que justo ahorita están afectando a muchas personas".

"Al final nadie es responsable"

La especialista lamentó que cuando ocurren este tipo de situaciones, por lo general el debate se centre en el tema de la limpieza de los mantos acuíferos y no en las sanciones a los culpables.

Consideró indispensable que estos se hagan responsables de los daños que ocasionan en el ambiente, en las tierras que resultaron dañadas y en las personas que viven en los alrededores.

"Al final nadie se hace responsable. Si el derrame ocurrió el 16 y apenas están haciendo las labores, esto significa que no hay medidas ni sanciones que obliguen a la empresa a ser totalmente responsable... Esas son las fallas con el sistema de Pemex y fallas con sus protocolos. A pesar de que se sabe que existen estas tomas clandestinas, no se ha hecho nada por parte de la empresa. Este va a ser un tema muy debatido y justo con lo que pasó también con Grupo México en Sonora y el descarrilamiento del tren.

"Tenemos que empezar a ver la reforma en el contexto del país: el tema de seguridad, los problemas económicos y la falta de regulación. Será una preocupación para las empresas extranjeras que deben empezar a ver cómo vendrán a trabajar aquí con todo lo que sucede", expresó.

Hasta el momento personal de Pemex trabaja en la zona del poblado de San Juan, en Cadereyta, para retirar del río y acequias el hidrocarburo derramado hace casi dos semanas.

Mientras tanto los pobladores de diversos ejidos que se ubican en las inmediaciones del río dieron a conocer este fin de semana que han dejado de utilizar el agua del caudal y de sus norias debido a que esta presenta una capa aceitosa.

Por lo pronto algunos diputados del Congreso local dieron a conocer que solicitarán un estudio de la calidad del agua, no sólo para los pobladores de Cadereyta, sino también para la zona donde el río conecta con la presa El Cuchillo.