Denuncia negligencia en caso de desaparecido

Tuvieron que pasar 3 años para que Korina Hernández ubicara a su padre en una fosa común, pero ahora no puede recuperar el cadáver.
La joven debía realizar el pago de 48 mil pesos para poder realizar la exhumación del cuerpo de su papá.
La joven debía realizar el pago de 48 mil pesos para poder realizar la exhumación del cuerpo de su papá. (Leonel Rocha)

Monterrey

El papá de Korina Hernández Dïaz despareció en octubre de 2012 y tuvieron que pasar casi 3 años antes de saber que sus restos descansan en una fosa común en el municipio de Cerralvo.

Para recuperarlos, ella tiene que pagar 48 mil pesos, debido a que la Procuraduría General de Justicia del Estado no considera a esta joven ni a su padre una víctima y por lo tanto no merecen el apoyo del estado.

Desde su denuncia, dijo, el caso ha sido tratado con negligencia por parte del Ministerio Público; en primera instancia, a la joven no se le dio la información necesaria para presentar su situación adecuadamente.

Al señor, Raymundo Hernández Camacho, de 66 años y con algunos indicios de demencia senil, se le trató como un extraviado y no como un desaparecido, durante tres años, su familia acudió constantemente a solicitar avances de una investigación que nunca inicio.

En 2014, cansada de la situación, acudió a pedir la asesoría de Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León (FundeNL), quienes le recomendaron hacerse un examen de ADN para que se hiciera una búsqueda por medio de muestreo genético.

No pasaron más de dos meses antes de recibir la llamada, había una coincidencia y el cuerpo de su padre estaba en una fosa común, la autopsia decía que murió (o fue hallado) sólo 16 días después de haber desaparecido.

"Me lo dicen así entre llamada y llamada, sin que me lo esperara, y sin darle importancia, fue una burla, fue una omisión de procedimiento y sin más me dicen que está en una fosa común en Cerralvo", mencionó.

El agente del Ministerio Público Carlos Garza de Luna, le dijo que él podría ayudarla, pues tenía un amigo que podría realizar la exhumación, cuyo costo sería de 48 mil pesos, pero tendría que hacerlo en los próximos 15 días.

La familia no tenía la posibilidad de completar este recurso, y buscó otras opciones, al encontrar a una persona autorizada para hacer la labor pero con un costo menor, Korina se comunicó con la autoridad y se lo dijo.

Al saber que "su amigo" no sería contratado, Garza de Luna se limitó a señalar que por el momento "No tenían tiempo", ya que se trataba de una diligencia complicada, y las condiciones climatológicas no se lo permitían.

Korina volvió a solicitar la ayuda de FundeNL, y en la revisión del caso se percataron de que al señor lo habían hallado en un acotamiento de la carretera a Saltillo, desnudo y presuntamente murió de un infarto.

Al solicitar la autopsia, esta no estaba firmada, pues la original "se extravió", y en ella se daba cuenta del cuerpo de un hombre de entre 60 y 75 años, un rango de edad muy amplio.

Las preguntas comenzaron: ¿Cómo es que un hombre de su edad, pudo haber llegado a la carretera sin un vehículo?, ¿cómo es que apareció desnudo? y ¿que causo un infarto, cuando su salud física no tenía complicaciones?

El Ministerio Público sigue negándose a hacer la exhumación y a darle la calidad de víctima, Korina interpuso una denuncia contra el trato del agente, de quien sigue recibiendo solo largas e incluso burlas.

El caso llegó a oídos del procurador Javier Flores, quien el 5 de marzo de este año le prometió o que será atendida debidamente, han pasado más de 20 días sin noticias.

"Le dije como se han manejado, la omisión que el Ministerio Público hizo en el procedimiento, porque debido a ello yo tengo que pagar un servicio para recuperar a mi papá, yo le expongo la situación y le dije que me están pidiendo hasta moche".

La Comisión de Atención a Víctimas se ha limitado a recomendarle a la joven que interponga una queja ante la Comisión Estatal d Derechos Humanos para que obtenga el estatus señalado y pueda ser apoyada por el estado para que ellos corran con los gastos de la exhumación.

Ella sigue sin poder recuperar a su padre.

El caso

-Raymundo Hernández Camacho, de 66 años y con indicios de demencia senil, fue visto por última vez en octubre de 2012, pero su caso fue tratado como extravío y no como desaparición.

-Su familia acudió en 2014 con Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León, quienes les recomendaron realizar un examen de ADN para hacer una búsqueda de muestreo genético.

-El cadáver del hombre, que fue localizado en 2012 en el acotamiento de la carretera a Saltillo, se encuentra actualmente en una fosa común del municipio de Cerralvo.