Delincuencia marca a vecinos de Cadereyta

El reporte de robo de niños es uno de los problemas que ha afectado de forma importante a los habitantes del municipio.
La gente narra que los menores faltan a las escuelas por temor.
La gente narra que los menores faltan a las escuelas por temor. (Carlos Rangel)

Monterrey

Hace no mucho tiempo, Cadereyta era famosa por sus escobas y la leyenda de que es un pueblo de locos. Pero en unos años, la violencia transformó a este municipio, ubicado a 40 kilómetros de Monterrey, y lo convirtió en un foco rojo de inseguridad.

En las últimas semanas, el municipio de poco más de 90 mil habitantes ha vivido en medio de la sicosis. El reporte de presuntos robos de niños provocó alerta entre los jimenenses. El pasado inmediato de violencia pasó factura, pues la gente ha creído en esta historia, pese a no existir evidencia contundente, a decir de las autoridades.

“Si, como no, allá en mi colonia muchos niños dejaron de ir unos días a la escuela, por ese rumor...así estuvimos como 2, 3 semanas. De hecho no salían ni a la calle, ni ella que es la más chiquita ni los grandes, hasta el niño de 15 años también le decía: no te salgas. La verdad es que uno tiene miedo”, narró una habitante del poblado.

La escuela primaria Justo Sierra, ubicada en la carretera que conecta con Allende, fue protagonista de una de esas historias. El temor creció porque se difundió el supuesto caso en redes sociales, generando con ello pánico entre los padres de familia.

“Dicen que anda el rumor de que en una primaria, la Justo Sierra, se llevaron a un niño. Mi niño va a entrar a esa escuela y le pregunté a la directora, (le dije) mi temor es este. (Me respondió) nombre usted no crea, porque son puros rumores, nada más desprestigiando a la escuela”, explicó un padre cuestionado al respecto.

La autoridad de Cadereyta Jiménez  sostiene que los rumores son infundados. A la fecha, no existe una sola denuncia formal por el intento de robo de algún menor.

“Le puedo asegurar que aquí en Cadereyta no ha existido ni existe ningún robo de menores hasta el momento, se han realizado patrullajes constantemente por las escuelas...mucha gente dice que vieron, pero no vieron ellos, vio su primo, vio el amigo, vio algún familiar, pero ellos no han podido determinar que así lo hicieron”, sostuvo Alfredo Pasaye, secretario de Seguridad en el municipio.

Pese a ello, los patrullajes en el pueblo y las inmediaciones de las escuelas se han incrementado.

La policía ha dado charlas en los planteles y entre los padres para calmar la situación. Al mismo tiempo, los ciudadanos han tomado sus propias precauciones.

“Mi esposa se compró un aerosol, como medida de precaución, pero ya se dejó de oír, ya tiene mucho tiempo que no se oía”, indicó un habitante de Cadereyta.

“Estuvimos dos semanas, no le echo mentiras, que a veces los mandábamos (a la escuela) y a veces no”, reveló una mujer del municipio.

Reportes similares se han generado en municipios aledaños.

En los últimos días, la situación en Cadereyta se ha tranquilizado, aunque la gente todavía habla de ello. No obstante, el pueblo donde antaño la gente dormía sin llave en las puertas no ha vuelto a ser el mismo.