“Nos dejan con la mano haciéndole la parada”

Frente a la Universidad Tecnológica Santa Catarina, en Cuahutémoc y en López Mateos, los parabuses con más reportes.
Los usuarios se quejan del mal servicio por parte de los choferes.
Los usuarios se quejan del mal servicio por parte de los choferes. (Agustín Martínez)

Monterrey

Un hombre de unos 50 años de edad y un joven con cola de caballo, padre e hijo, arriban a la parada del camión presurosamente, pues la ruta que los conducirá hacia su destino está por pasar. Ni siquiera alcanzan a sentarse sobre la banca de metal.

El mayor de los dos asegura no tener problema con el transporte urbano, y dice que está "todo bien". Sin embargo, cuando el colectivo se detiene para dejar a algunos pasajeros, cierra su puerta y arranca, sin recibir al señor ni a su acompañante, pese a las señas que le hacían.

Ambos voltean a verse entre sí, con expresión de confusión y molestia, sin imaginar que lo mismo volvería a ocurrir tres minutos después. Es hasta la tercera ocasión cuando logran subirse al camión de la Ruta 107, que los llevará a Monterrey.

Esta situación se dio en una parada de urbanos ubicada sobre la carretera a Saltillo, a las afueras de la Universidad Tecnológica de Santa Catarina, que de hecho, es uno de los puntos donde las mujeres reportan más casos de malos tratos por parte de los choferes, según una investigación del Instituto Estatal de las Mujeres en Nuevo León, titulada Estudio de Diagnóstico de Necesidades, Retos y Obstáculos de las(os) usuarias(os) del Transporte Público de la Zona Metropolitana de Monterrey.

"Siento que falta seguridad. Las últimas veces que he venido no he visto ni una patrulla, nada de policías, nada de eso", expresó un joven que se dirigía al centro educativo.

Otro usuario dijo haber sido víctima de dos asaltos en camiones de la Ruta 107, misma de la cual acababa de bajar unos minutos antes.

"Como que los choferes están de acuerdo porque les abren las puertas para que se bajen (los asaltantes), o tendrán miedo los choferes de que les vayan a hacer algo, pero les abren las puertas para que se bajen encarrerados.

"Es lo que sé de esta ruta (107); los camiones, buen servicio, pero los choferes... nos dejan con la mano haciéndole la parada y no se paran porque andan dando mal servicio", expresó con indignación el señor, de unos 60 años.

Mientras tanto, a las afueras de la estación Cuauhtémoc del Metro, en el municipio de Monterrey, la banqueta se convierte en el punto de reunión de decenas de ciudadanos que van a sus actividades.

La afluencia de personas aumenta en este punto a partir de las 05:00. Una de las comerciantes que coloca su puesto ahí afirma que constantemente se registran asaltos, sobre todo en la noche.

"Uy, no, seguridad no hay. Yo lo que he visto principalmente son asaltos. Hay gente que espera el Metro, a que abran aquí, y sí, pues yo creo que los que asaltan, ya saben más o menos a qué horas

"Como entre las 12 de la noche y hasta las 4 de la mañana, a veces", expresó la señora, quien ofrece desde chicles hasta frituras y periódicos.

Al igual que en la parada de urbanos de Santa Catarina, las unidades muchas veces no se detienen debido a que vienen repletas. Otras simplemente toman el segundo carril de la avenida, ignorando a los usuarios que los esperan con el brazo levantado.

Cuando se aborda la Ruta 400, que es una de las que transitan por la arteria mencionada, las condiciones al interior parecen ser adecuadas. Sin embargo, el pasajero regularmente no alcanza un lugar para sentarse, y el resto del camino se verá obligado a sostenerse de los tubos en un intento por luchar contra la brusca técnica de manejo del chofer.

Pero en estos escenarios, el sexo femenino es uno de los grupos que se ve mayormente afectado, pues en repetidas ocasiones tienen que enfrentarse al acoso sexual, tanto en las paradas como dentro de las unidades.

Una joven estudiante de preparatoria dijo haber vivido este tipo de situaciones más de una vez, precisamente en el parabús que se ubica en la intersección de las avenidas López Mateos y Benito Juárez, en el municipio de Guadalupe.

"Acoso. Nada más de decirte cosas y todo ese tipo...", recuerda.

Varios ciudadanos manifestaron sus quejas respecto a la calidad del servicio, indicando que las rutas: a) no pasan, b) no se detienen, y c) van muy llenas.

"Batalla uno para tomar el camión aquí, ya vienen demasiado llenos y hay mucha distancia entre uno y otro", dijo un adulto al esperar el colectivo para ir a trabajar.