Consumo de cosecha local ahorraría molestias y procesos, dicen vendedores

Los peces podrían estar en un menor tiempo en manos de los clientes, expresó Leonel Cantú.

Monterrey

Para los comerciantes, empacadores y despachadores locales de mariscos, sería más conveniente que se consumiera producto local, no sólo por cuestiones económicas.

Dejando de lado situaciones como la calidad del pescado u otros mariscos proveniente de países asiáticos, se considera el tiempo de entrega, el tiempo que el producto pasa congelado y las medidas que deben tomar los empacadores. El sabor y la duración del pescado se pueden ver beneficiadas, aseguraron.

Leonel Cantú ha dirigido la empresa de empaquetado de carnes desde hace 30 años; su padre y abuelo fundaron la empresa 20 años antes de que él llegara a hacerse cargo.

Se especializan en empaquetar pescados y mariscos, aunque durante algún tiempo también carne roja como res y hasta puerco, pero "eso lo hacen muchos aquí".

Cuestionado sobre la posibilidad de que el estado de Nuevo León produzca su propio pescado, Cantú aseguró que esto los beneficiaría mucho como comerciantes.

"He escuchado que quieren hacer eso, y la verdad pues qué bueno que lo quieren hacer. Sería muy bueno porque nos ahorraría muchas molestias y procesos innecesarios", explicó Cantú.

Actualmente, el proceso de empaquetado de mariscos y pescados se hace considerando que la carne ha viajado miles de kilómetros, desde el continente asiático, por lo que se toman medidas especiales para asegurar su calidad y sabor.

Si el producto viene de los mares que rodean México, aseguró Cantú, los procesos se reducen, los costos bajan y no hay necesidad de procurar mantener la calidad y el sabor, ya que el consumo es casi inmediato.

A decir de Cantú, si vienen del Golfo de México o del Pacífico, se nota y el consumidor lo sabe aunque no sea conocedor. Consideró que esta es una de las razones por las que a mucha gente no le gusta comer mariscos, pues no están comiendo algo bueno.

"Cuando tenemos de acá Tamaulipas o de Baja (California) nos ahorra mucho tiempo y trabajo. Sabe diferente y hasta se te antoja. Obviamente cuando es algo exótico vale traerlo desde allá, pero si es pescado que se puede encontrar en las costas de México pues, ¿qué mejor?".

Y, ¿si viniera de Nuevo León?

"Pues mejor todavía. Tendríamos producto todavía más fresco, no sé si de calidad porque pues eso ya depende de dónde se haga y cómo y cosas técnicas de los criadores o pescadores. Pero por nosotros como empacadores y comerciantes, mejor. Imagínate, lo acaban de sacar del agua y en una o dos horas ya está en mi local. Entonces, en cuestión de horas va a estar en manos de un cliente".

Cantú detalló que su familia ha tenido su negocio durante poco más de 50 años, y que su abuelo y padre rara vez tratan con producto extranjero. Todo era local, aseveró.

Sin embargo, para sortear y reducir gastos, empatarse con la competencia y seguir con las corrientes del sector comercio de mariscos y pescados del país, aceptó producto extranjero. Tiene poca relación con comerciantes de pescado mexicano pero ha mantenido algunas para seguir ofreciendo esta opción a sus clientes.