El "contacto en McAllen" tiene su historia de espionaje en NL

Jesús Gerardo Ledezma, detenido en Texas y vinculado con el asesinato del ex diputado Hernán Belden, estuvo ligado con un grupo detenido en 1998 por espiar a la clase política.
A la detención se le dio amplia difusión en 1998.
A la detención se le dio amplia difusión en 1998. (Especial)

Monterrey

Jesús Gerardo Ledezma Cepeda, capturado  en septiembre por el FBI en McAllen y que reavivó el caso de la ejecución del diputado Hernán Belden, aparece en 1998 involucrado en una red de espionaje telefónico desmantelada por la PGR en Nuevo León y en el que se investigaba la posible relación con políticos que solicitaban el halconeo.

En una consulta hecha por MILENIO Monterrey en su hemeroteca  y en el Instituto Registral y Catastral de Nuevo León, se pudo establecer que el 18 de marzo de 1998 los elementos de la Procuraduría General de la República desbarataron esta red mediante cinco cateos a ocho domicilios.

“Los agentes intentaron hasta la noche del miércoles ubicar al resto de los responsables y si existe algún vínculo con  políticos de la entidad quienes habrían solicitado los servicios de espionaje”, señalaban las fuentes de información en ese 1998.

La segunda versión apuntaba a una presunta liga con el crimen organizado.

Los elementos de la PGR hallaron durante los operativos, equipo electrónico para grabar conversaciones telefónicas privadas y armamento.

Una de estas propiedades fue identificada en el número 5000, en la calle Sándalo cruz con Andador del Recinto, en la colonia Esperanza.

La propiedad estaba a nombre de los hermanos José Gerardo y Jesús Gerardo Ledezma Cepeda, éste último fungía como supuesto “vigilante privado”.

Sin embargo, el número real y correcto se ubica sobre la calle Andador del Recinto número 5000 cruz con Sándalo, de la  colonia Villa Dorada, propiedad a nombre de Jesús Gerardo y su esposa Myriam Campano Pérez.

Ambos son padres de Jesús Gerardo Ledezma Campano, quien también fue detenido junto con su primo José Luis Cepeda Cortés.

Según información desprendida en los medios de comunicación ese día, al catear la casa de los Ledezma Cepeda, encontraron dos subametralladoras y dos silenciadores, un cargador para una metralleta AK-47 y dos cargadores para revólver y una pistola, además de equipo de espionaje.

El pasado 5 de septiembre, policías federales de Estados Unidos detuvieron a los tres familiares luego de cruzar hacia los Estados Unidos por el puente internacional de Anzaldúas, en Reynosa, reactivando las investigaciones del asesinato del diputado panista, Hernán Belden Elizondo, tras ser secuestrado por un comando el 7 de septiembre de 2012.

Además, los tres detenidos están acusados de presuntamente asesinar en mayo de 2013 en Dallas, Texas, al mexicano Juan Jesús Guerrero Chapa, que trabajaba como abogado para narcotraficantes del Cártel del Golfo, a quien los Ledezma habrían “vigilado” durante dos años hasta asesinarlo, según las agencias de información internacionales.

En ese entonces fueron detenidas dos personas: Mario Gómez y Guzmán y Fernando Valdez Gómez, quienes afirmaron que eran trabajadores de una empresa de mercadotecnia; al día siguiente fueron liberados.

Sin embargo, en el caso emergió el nombre de un personaje que para aquel 1998 ya era figura pública: la abogada Raquenel Villanueva.

Otro de los abogados, Luis Moyar Quintanilla, representante del investigador privado Raúl Pérez Macías, dueño de otro domicilio en Plan de Guadalupe, colonia Fierro, donde detectaron  equipo  y aparatos sofisticados para espionaje, dijo que presentó una declaración por escrito donde se detalla la labor que desempeñaba su cliente y el por qué de los aparatos que había en la vivienda.

Y  también empresario antrero

Uno de los detenidos por policías federales en Texas, que reavivó la investigación del caso de la ejecución del entonces diputado panista, Hernán Belden, estableció junto con dos socios y 100 mil pesos un antro en Monterrey.

Jesús Gerardo Ledezma Cepeda, de entonces 50 años, fundó la firma Kyria Club, SA de CV, según una copia de la escritura pública 3 mil 386 del 16 de febrero de 2005, en poder de MILENIO Monterrey.

Aunque no existen registros en la web, información recabada podría coincidir con el dueño y encargado de bar Exit, actualmente cerrado, ubicado sobre Padre Mier y Mina.

El objeto social de la sociedad es la “administración, concesión, operación y explotación por cuenta propia o de terceros de cafeterías, restaurantes, discotecas, clubes nocturnos, bares, hoteles, comedores industriales y todos los servicios conexos y negocios derivados de los mismos”, según señala el documento.

Jesús Gerardo incluye en sus datos generales que vive en Andador del Recinto 5000, Colonia Villa Dorada, el mismo domicilio involucrado junto con otros siete en un cateo de la PGR en 1998 para desmantelar una red de espionaje telefónico.

En las escrituras también establece a otras dos personas identificadas como Antonio Rodríguez Prieto, originario de Chihuahua, y Ricardo Cirilio Ledezma, de Monterrey,  quienes aportaron 50 mil y 20 mil pesos, respectivamente, en la sociedad; Jesús Gerardo completó el resto.

Ledezma Cepeda aparece como dueño junto con su esposa  Myriam Campano de un terreno  ubicado en el número 36, manzana 33, del Fraccionamiento Misión Lincoln, en Monterrey, comprado el 25 de febrero  del 2006.