Hay cerca de 11 municipios afectados por gusano

Entre ellos se encuentran Santiago, Montemorelos, Rayones, Galeana, Linares, Aramberri, Iturbide, Zaragoza, algunos puntos de Monterrey, Santa Catarina y San Pedro.
Gusano descortezador
Gusano descortezador (Conafor)

Monterrey

Por ser insectos que consumen árboles hasta quitarles la vida, las diferentes sierras y bosques de Nuevo León están en riesgo por la presencia del gusano descortezador.

Según información de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), existen 11 tipos de este insecto, que hace galerías debajo de la corteza de los árboles y se alimenta del tejido conductor encargado del transporte de nutrientes de diferentes especies de arbolado, principalmente pinos, lo que los debilita hasta matarlos.

La actuación de estos insectos, que en realidad se trata de un escarabajo, es rápida, ya que puede matar árboles en menos de un mes.

Además de Nuevo León, este tipo de insecto se encuentra en estados como Aguascalientes, Colima, Chiapas, Durango, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Edomex, Michoacán, Morelos, Oaxaca, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas.

Según informes de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), disponibles en internet, los brotes de estos insectos se han disparado desde el 2009.

Esto por tener en ese año un reporte de unos 53 casos, mientras que para el 2013, se estiman alrededor de 500.

Santiago, Montemorelos, Rayones, Galeana, Linares, Aramberri, Iturbide, Zaragoza, algunos puntos de Monterrey, Santa Catarina y San Pedro, son algunos de los municipios que se han afectado con esta plaga, que afecta principalmente en épocas de sequía.

Incluso, se informa, la plaga de este gusano ha afectado zonas particulares y cercanas al área metropolitana, como lo es el Parque Ecológico Chipinque, que está ubicado en el municipio de San Pedro.

La afectación en los árboles se puede identificar con el enrojecimiento de las copas de pinos, que se da como consecuencia de la falta de nutrientes tras el daño provocado a los conductos de las especies pináceas.

Los documentos señalan que los daños en las sierras neoleonesas rondan los 30 millones de pesos, ya que se estima un daño en al menos 12 mil hectáreas.