Las causas: lluvia y baja calidad de obra

Dos ingenieros civiles entregaron ayer el peritaje ordenado por el agente del Ministerio Público adscrito a Juárez que integra la averiguación previa.
Deficiencias en la mano de obra de la construcción y el clima fueron las causas determinadas por el peritaje.
Deficiencias en la mano de obra de la construcción y el clima fueron las causas determinadas por el peritaje. (Archivo)

Monterrey

Peritajes que realizó la Procuraduría de Justicia revelaron que las causas del derrumbe de la iglesia Santa Clara de Asís fueron la acumulación de agua sobre una lona que pendía de un estructura de acero, aunado a mala calidad de la mano de obra en la elaboración del concreto y la construcción.

Dos ingenieros civiles entregaron ayer el peritaje ordenado por el agente del Ministerio Público adscrito a Juárez que integra la averiguación previa.

En el documento los peritos señalan encontraron deficiencias en la construcción de los contracimientos, castillos, columnas y cerramientos que conformaban la estructuración de los muros.

Este dictamen fue producto de una inspección ocular y estudios realizados por personal del Instituto de Criminalística y Servicios Periciaes realizados desde el pasado domingo cuando se registró el derrumbe.

El documento fue entregado ayer al fiscal que integra la averiguación previa contra quién resulte responsable por la muerte del niño Alexis Uriel Hernández Moncada, de 11 años de edad y las lesiones de 29 feligreses

En tanto, para el presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de Nuevo León, Gastón Jaime Ramírez Mendoza, en la construcción de la iglesia en Ciudad Juárez, se advierten algunas deficiencias.

En referencia a esas fallas, subrayó que basta con ver las fotografías para comprobar que en la integración de los castillos con el contra cimiento no había integración unas con otras.

“Lo que podemos observar a través de las gráficas (…) no existe una integridad estructural en ese punto y eso está muy claro”, sostuvo señalando la fotografía.

Ramírez Mendoza comentó que no sabe cuál parte del proceso no se cumplió, porque existe un procedimiento claramente establecido en el Código deconstrucciones de Nuevo León.

En él se establece que primero deberá presentarse un proyecto, luego los permisos para la obra y dar paso a una construcción en forma, con materiales adecuados y todo lo demás.

“La Ley establece que haya un director responsable de obra, un perito también con la misma responsabilidad y en este caso se tiene la presunción de que fue la acumulación de agua en la lona que substituyó provisionalmente al techo que no alcanzó a construirse”, indicó.