Antes apoyó al PRI; hoy contiende por el PRD

Humberto González Sesma fue ungido mediante una elección interna, donde derrotó a la militante perredista Sandra Guadalupe Guerra Garza.
Humberto González Sesma se enfrentó en una contienda interna.
Humberto González Sesma se enfrentó en una contienda interna. (Especial)

Monterrey

Humberto González Sesma es el flamante candidato del Partido de la Revolución Democrática (PRD) a la gubernatura de Nuevo León, aunque durante la elección a la presidencia municipal de Monterrey en 2012 apoyó la campaña del priista Felipe Enríquez, quien perdió en las urnas contra Margarita Arellanes.

El abanderado del partido del sol azteca fue ungido mediante una elección interna, donde derrotó a la militante perredista Sandra Guadalupe Guerra Garza.

De acuerdo a fotografías en poder de MILENIO Monterrey, González Sesma aparece en diversos actos de campaña de Enríquez Hernández, e incluso en otra fotografía aparece al lado de quien será su adversaria, la candidata a la gubernatura, Ivonne Álvarez. Cuando se tomó esa imagen, Álvarez era candidata al senado.

En algunos se le observa al lado del hoy diputado local priista, José Maiz durante actos proselitistas.

Algunas de esas fotografías aparecen en las redes sociales, donde González Sesma fue cuestionado por apoyar a Enríquez.

En Facebook, se observa cuando un usuario que aparece con el nombre de Jorge de la Mora le pregunta:

¿Pues no qué eras del PRD, Beto?, ¿qué pasó ahí?

Y él respondió:

"He decidido apoyar a un candidato que tiene la experiencia y los tamaños para hacer algo por esta ciudad y no quedarme viendo como espectador o alimentando mi ideología política cuando nuestra ciudad requiere urgentemente una sacudida y un cambio en la política
social".

Cabe destacar que Humberto González Sesma fue candidato del PRD a la alcaldía de Monterrey en el proceso electoral del 2009, donde resultó ganador Fernando Larrazabal Bretón.

González Sesma fue electo candidato a gobernador del PRD con 71 votos a favor por 46 de Sandra Guerra, a través de un esquema de votación de miembros del consejo perredista y ahora se requiere del visto bueno de la dirigencia del Partido del Trabajo, para proceder a registrarlo ante la Comisión Estatal Electoral.