‘Boom’ energético podría no llegar, dicen expertos

Para la firma de consultoría Inteligencia Pública, las condiciones políticas y sociales de México y Texas son diferentes.
En las áreas de explotación serán esenciales mejoras en infraestructura.
En las áreas de explotación serán esenciales mejoras en infraestructura. (Roberto Alanís)

Monterrey

Copiar el modelo de extracción de gas shale de Estados Unidos para generar un boom energético como el que se dio en Texas, podría ser una estrategia que más que beneficiarnos, nos podría afectar gravemente, señala especialista de la firma de consultoría Inteligencia Pública.

Y es que es importante considerar que, a pesar de que se comparten en terreno los yacimientos de gas shale (que en Texas está ubicado en el Eagle Ford Shale y en México en la Cuenca de Burgos), las condiciones políticas y sociales de las dos regiones son completamente diferentes.

“Si lo hacemos (el fracking) como una copia del modelo de Estados Unidos, solo porque allá funcionó y pensamos que aquí también podría funcionar, estaríamos en un grave error. A las autoridades se les olvida que las condiciones no son las mismas en términos regulatorios de agua ni de derechos de propiedad”, señaló Liliana Estrada, investigadora Jr. de la firma.

Sin embargo, para el ex embajador de Estados Unidos en México, Antonio Garza, México tiene mucho que aprender de Texas y tomar el ejemplo de dicho estado para poder aplicarlo en el país.

“Se deben de tomar las precauciones pertinentes con anterioridad para prepararse para los impactos a las comunidades que ya existen en la zona y que desde hoy luchan para recibir respuesta a sus demandas”, señaló en una entrevista por escrito que contestó vía correo electrónico.

Garza señaló que aunque esto traerá beneficios económicos a las arcas gubernamentales, el crecimiento económico será todo un reto.

“Una infraestructura renovada estará en el primer lugar de la lista de pendientes, con transporte y la capacidad de mover los productos necesarios para la explotación; son necesidades inmediatas. De igual forma, serán esenciales las mejoras en infraestructura de agua potable y residual, generación de electricidad y servicios de telecomunicaciones.

También estallará la necesidad de nuevas viviendas, escuelas y servicios sanitarios. Y lo que no se debe pasar por alto: la seguridad pública y las preocupaciones medioambientales por un aumento en la contaminación del aire y agua – todo esto requerirá de atención”.

Liliana Estrada, mencionó que existen diferencias, en términos de propiedad: en Texas, los dueños de predios con posibilidad a tener yacimientos de gas shale explotables tienen libertad de decidir si quieren o no vender sus tierras, a consideración de si es negocio para ellos. En cambio, en México –como la nación es todavía dueña de los recursos del subsuelo- el dueño no tiene opción más que otorgar sus tierras a las empresas que hayan obtenido las licencias de explotación.

“Uno de los problemas más grandes para el desarrollo del gas shale es el sistema legal actual sobre los derechos de propiedad y de minerales. En México, el subsuelo pertenece al Estado, complicando la posibilidad de que las empresas lleguen rápidamente y empiecen a trabajar”, se puede leer en un reporte publicado por America’s Society”.

En Texas, la propiedad privada se halla sujeta a códigos específicos y el Estado no puede inmiscuirse en esos temas ni es capaz de obligar o presionar a la sociedad a ceder las tierras, aunque debajo se encuentren minerales o hidrocarburos. En caso de que se haya llegado a un acuerdo, las autoridades entonces se encargan de cobrar impuestos sobre la extracción de los hidrocarburos, la empresa extractora recibe los beneficios del producto y el dueño de la tierra cobra una “comisión”.

No es esto lo que sucedería en México: de acuerdo a los dictámenes aprobados en el Senado de la República, la Ley de la Industria Eléctrica, el Estado tiene la libertad de ceder los derechos minerales a una empresa privada mediante una licencia, aunque esta debe de regresar la propiedad a su dueño original una vez terminadas las operaciones para la extracción del gas ya que la superficie continúa siendo de esa persona.

Claves

Puntos importantes

- El ex embajador de Estados Unidos en México, Antonio Garza, dijo que México tiene mucho que aprender de Texas y tomar el ejemplo de dicho estado para poder aplicarlo en el país.

- En México –como la nación es todavía dueña de los recursos del subsuelo-el propietario no tiene opción más que otorgar sus tierras a las empresas que tengan licencia de explotación.

- En Texas, la propiedad privada se encuentra sujeta a códigos específicos y el Estado no puede inmiscuirse en esos temas ni es capaz de obligar o presionar a la sociedad a ceder las tierras.