Un barrio de poderosos desde fines del Porfiriato

Con una población que se limitaba al centro de Monterrey antes de 1900, la irrupción de la colonia Obispado fue un cambio social, urbano y arquitectónico para la ciudad.

Monterrey

Con una población que se limitaba al centro de Monterrey antes de 1900, la irrupción de la colonia Obispado fue un cambio social, urbano y arquitectónico para la ciudad.

Hoy en día el sector luce una transformación, donde las casonas de los años 20 y 30 del siglo pasado están desapareciendo para dar lugar a torres multifamiliares.

El historiador Eduardo Cázares Puente relata cómo se instalaron ahí las familias más poderosas de la ciudad, que antiguamente se conocía como la "Loma de Vera".

"Por muchos años de la historia de la ciudad, incluso podríamos decir que siglos, la zona del Obispado fueron áreas de cultivo", relata el investigador de los barrios históricos de Monterrey.

UN PALACIO EN EL CERRO

El obispo Rafael Verger mandó construir la que sería su casa de reposo, asentándola en la loma ahora conocida como cerro del Obispado: El Palacio de Nuestra Señora de Guadalupe.

Hoy es conocido como el Museo de Historia Regional, pero desde su edificación en 1777 hasta principios de 1900 no existían mayores construcciones en la zona. Hasta finales del Porfiriato, el desarrollo urbano de la ciudad apunta hacia ese sector.

La familia de Eugenio Garza Sada fue de los primeros en construir en la zona, donde se levantó un centro deportivo y club de golf. Después llegarían las familias de los poderosos de la ciudad: los Zambrano, los Rivero, Chapa o Rocha.

"Eran construcciones modernas y diferentes para la ciudad. Recordemos que la población se limitaba al Barrio Antiguo y a casas que llegaban, máximo, a la calle Cuauhtémoc. El Obispado fue uno de los primeros barrios residenciales", indica.

Con el fraccionamiento llegaron novedades, como las instalaciones eléctricas y el drenaje sanitario. Arquitectos como Joaquín A. Mora, Arturo Olivero o los Belden desarrollaron algunas de las construcciones de estilo californiano.

TRANSFORMACIÓN ACTUAL

Eduardo Cázares Puente, autor del libro Nuevo León durante la Guerra México-Estados Unidos (1846-1848), indica que la historia del sector no sólo radica en sus construcciones, sino en sus calles.

"Por la actual calle Hidalgo desfilaron personajes relevantes como Juárez, Porfirio Díaz o Francisco Villa. Era la entrada directa a Monterrey, no había otro camino", apunta.

Las demoliciones en el sector es una constante que se registra desde hace 20 años. A decir del investigador, la situación es muy parecida a la que acabó con el patrimonio arquitectónico del Barrio Antiguo o de las calles Morelos, Padre Mier y Juárez.

"Tenemos poca memoria histórica (...), es una de las pocas zonas residenciales antiguas que se conservan, pues el Barrio Antiguo ya lo perdimos. Es Obispado es uno de los pocos espacios que tenemos, como sociedad debemos preservarlo, tanto por las construcciones como por los sucesos históricos", critica.