Agresiones durante 40 años terminan en homicidio

Con otra mujer asesinada se recibe el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra las Mujeres..
Los paramédicos no pudieron hacer nada por la vida de María de Jesús Tenorio, de 65 años.
Los paramédicos no pudieron hacer nada por la vida de María de Jesús Tenorio, de 65 años. (Yadith Valdez)

Monterrey

La violencia que sufrió María de Jesús Tenorio durante casi 40 años finalmente terminó con 11 cuchilladas que le propinó el mismo agresor: su marido.

Ambos vivieron juntos la mayor parte de su matrimonio en una casa de la calle Privada Independencia, en la colonia Moderna. La vivienda también fue hogar de sus cinco hijos: dos mujeres y tres hombres que, con el apoyo de la madre, lograron salir adelante y cursaron carreras profesionales.

María no soportó las agresiones que sufrió por cuatro décadas por parte de Atenógenes Armendariz Cerda, y decidió irse a vivir con uno de sus hijos al municipio de Apodaca, de esta manera pensó que la pesadilla terminaría.

"Ella tiene que lo dejó como unos dos años, creo, o año y medio. ¿Que por qué lo dejó? Porque él era bien borracho, bueno, ya no tomaba, pero era drogadicto", comentó una persona cercana a la familia.

"Don Teno" como llamaban a Atenógnes en el barrio, no le gustaba trabajar, en cambio, sí le gustaba golpear a su mujer, quien, al parecer, nunca se atrevió a denunciarlo.

"Era muy celoso con ella. (Armendáriz Cerda) No trabaja. La que trabajaba era ella. Ella trabajaba en casa o en negocios.

"Sí, la agredía muy seguido. O sea, cuando ella se fue, se fue por los malos tratos que él le deba. –No sabe si alguna vez ella presentó denuncia ante las autoridades por violencia familiar? –La verdad, no sabría decirle. No, creo que eso nunca lo hizo", agregó un vecino.

Atenógenes Armendariz Cerda tenía planeado desde hace varios meses asesinar a su pareja, debido a que ella, presuntamente, ya tenía otra relación sentimental. Pero no era la primera vez que creía que María lo hacía, según personas allegadas a la familia, desde que se casó los celos lo invadían y lanzaba acusaciones a su pareja.

En la calle Eduardo Aguirre Pequeño a la altura de la avenida Moisés Sáenz, en la colonia Mitras Centro, se reunía periódicamente con María para surtir las flores que posteriormente venderían en un local de la Calle Washington.

Ayer, llegó a ese punto con un cuchillo que escondió entre su ropa. Discutió con su mujer por la presunta relación que mantenía con otro hombre. Los celos se apoderaron de él, sacó el cuchillo, María no tenía con qué defenderse. El filo atravesó 11 veces su tórax y abdomen.

Mientras era herida María gritó a los transeúntes de la zona para que la ayudaran, algunos de ellos estudiantes de psicología pues esa facultad de la UANL se encuentra cerca del lugar.

Cuando los que presenciaron el crimen lograron comprender lo que sucedía, fueron a ayudarla.

Era tal la furia del comerciante, que por varios minutos forcejearon para retirarlo del cuerpo de la víctima. Ya era demasiado tarde, María murió desangrada en la vía pública. Su marido fue sometido por los testigos.

Pasaron varios minutos, llegaron elementos ministeriales del cuarto grupo de homicidios, quienes aprehendieron a Don Teno, quien aseguró estar arrepentido, y pidió a sus hijos que lo perdonaran.

"Era su mentalidad de él, porque cuando la señora estaba aquí con él, él siempre pensaba que ella lo engañaba. Pero eran los celos, los celos enfermizos (de Armendáriz Cerda). Eso es mentira; a la señora nunca se le vio nada", dijo un conocido de la familia.

María murió a los 65 años, asesinada por Atenógenes, de 59, números insignificantes en este caso, si los comparamos con la cifra de 165 mujeres desaparecidas y los más de 12 mil casos de violencia familiar en Nuevo León. Se trata de casos denunciados de los que tiene registro la Procuraduría General del Estado. María nunca se atrevió a denunciar.