Advertencias de los riesgos por fumar, una tarea en vano

La labor para disminuir el consumo de cigarro parece no funcionar.
El hábito es adoptado en todos los niveles socioeconómicos.
El hábito es adoptado en todos los niveles socioeconómicos. (Cuartoscuro)

Monterrey

La adicción al cigarro provoca efectos colaterales a la salud de los fumadores, luego de que la nicotina, considerada 10 veces más adictiva que la heroína, provoca complicaciones en distintas partes del cuerpo.

El jefe de medicina preventiva de la unidad de medicina familiar número 33 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) refirió que la adicción al tabaco aumenta el riesgo de sufrir serie de padecimientos que pueden desencadenar en diversos tipos de cáncer.

Ejemplifico que entre estos destaca el cáncer pulmonar, de laringe, esófago, estómago y de vejiga entre otros además de patologías como enfermedad pulmonar obstructiva crónica e infarto agudo al corazón.

"Debemos hacer algo, es necesario que los fumadores sepan que esta adicción les resta entre 12 y 15 años de vida, pues aún es un problema de salud pública grave, sobre todo entre adolescentes, adultos jóvenes y mujeres".

En los últimos años, las autoridades optaron por exigir a las compañías cigarreras incluir en sus cajetillas imágenes de los riesgos que puede sufrir un fumador, sin embargo tal parece que esto ha sido una tarea en vano.

"Ponen figuras para desalentar el consumo en las cajetillas, pero les pierden el miedo y después los mismos fumadores dicen, dame por favor otro, no me des el de la rata, dame el del bebé, ya escogen", señaló Juan Francisco González, director del Centro contra el Cáncer.

Los nuevoleoneses gastan en cigarros un aproximado de 370 millones de dólares al año, considerando que cada cajetilla tiene un costo estimado de 38 pesos.

Conforme a la Encuesta Nacional de Adicciones del 2008, la mitad de los fumadores en la entidad consume 10 cigarros al día y compra 15 cajetillas al mes.

El resto se fuma cinco diarios y compra 8 cajetillas mensuales.

Tal fuerte es la adicción que el consumo no distingue niveles económicos, y es que hasta el que menos tiene, compra cigarros.

En San Pedro, por ejemplo, las áreas para fumar, en algunos restaurantes, son más grandes que las de no fumadores.

La adicción al tabaco, es tal, que la Canirac ha luchado por modificar la ley que prohíbe fumar en los restaurantes, pues sus ventas han disminuido hasta en un 25 por ciento, por los clientes que al no tener donde fumar, prefieren no ir.

"Es un tercio de la población económicamente activa la que consume tabaco. Aquel que tiene el hábito arraigado, pues mejor no va al restaurante", expresó Gerardo Estrada, vicepresidente de la cámara.