“Es mucho más caro arreglar que tener accesibilidad desde el inicio”

Otra cosa que deben considerar los desarrolladores es que estos gastos extra son deducibles de impuestos, de acuerdo con la ley fiscal mexicana.
El SAT ofrece descuento en ISR para  la inclusión en las compañías.
El SAT ofrece descuento en ISR para la inclusión en las compañías. (Archivo)

Monterrey

El costo de adecuar un espacio para que personas con discapacidad ingresen a un edificio, ya sea público o privado, es del 0 al 10 por ciento del gasto total de inversión, si se toma en cuenta desde el inicio de la obra.

Si se toman estas medidas hasta que esté concluida la obra, será necesario un costo adicional del 60 por ciento, de acuerdo con el informe Mundial sobre la Discapacidad, realizado por la Organización Mundial de la Salud y el Banco Mundial.

Si se actúa con el diseño universal desde que se empieza con el diseño del edificio se puede tener un gran ahorro en cuanto a gastos, y es algo que deben considerar tanto los arquitectos, diseñadores y dueños de empresas o edificios.

"Es mucho más caro arreglar el edificio que tener accesibilidad desde el inicio", señaló Guillermo Vilchez, profesor de la facultad de arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Otra cosa que deben considerar los desarrolladores es que estos gastos extra son deducibles de impuestos, de acuerdo con la ley fiscal mexicana.

La Secretaría de Trabajo y Prevención Social, y el Sistema de Administración Tributario (SAT) otorgan beneficios en este sentido, para lograr la inclusión laboral de las personas con discapacidad que incluye un descuento total del Impuesto Sobre la Renta (ISR).

"Ahorita la obligación del artículo 132 para empresas mayores de 50 empleados es la accesibilidad de las personas con discapacidad", explicó Vilchez.

Ante la problemática de accesibilidad e ingreso a edificios tanto públicos como privados, se le suman otras como la accesibilidad al transporte, a tecnologías de la información, e inclusive a servicios básicos y de salud, detalló el documento presentado por la Organización Mundial de la Salud. Esto sin contar factores como el lenguaje.

Una encuesta efectuada en 93 países demostró que 31 de ellos no cuentan con ningún servicio de interpretación de señas, lo que perjudica la percepción de las personas sordas y su inclusión en la vida laboral.