Zahi Hawass, como una estrella en Marco

Más de 700 personas acudieron anoche para escuchar al reconocido investigador, quien participa en las actividades del Festival Internacional de Santa Lucía 2013.
Los asistentes querían tomarse la foto del recuerdo y obtener su autógrafo.
Los asistentes querían tomarse la foto del recuerdo y obtener su autógrafo. (Gustavo Mendoza Lemus)

Monterrey

Como si se tratase de un concierto de alguna estrella de la música, la conferencia de Zahi Hawass, el mayor egiptólogo del mundo, prometía emociones a las más de 700 personas que acudieron a ver al protagónico personaje de series de televisión.

El patio central del Museo de Arte Contemporáneo (Marco) quedó corto pasadas las 19:30, cuando por seguridad de los presentes se tuvieron que cerrar las puertas del espacio, que al final registró una entrada de 716 personas.

Por el sonido local se pedía al público que “no tomara fotografías ni videos”, esto para proteger los derechos de autor de la conferencia que impartiría Hawass, en el marco del Festival Internacional de Santa Lucía.

Las primeras cinco filas centrales fueron reservadas para invitados especiales como los titulares del evento, de espacios culturales, así como políticos.

Está claro que Zahi Hawass sabe dirigirse a su público. A los jóvenes, mujeres, señoras, adultos mayores y cualquier cantidad de niños les agradeció, de antemano, asistir a su conferencia cuando en unas horas se libraría el clásico entre Monterrey y Tigres por la Copa Mx.

“Yo he dejado pendiente al presidente cuando juega mi equipo favorito, los entiendo y les agradezco que hayan venido”, mencionó el investigador.

Sin embargo, antes de adentrarnos en el mundo de la cultura egipcia agradeció la amistad con la promotora cultural Liliana Melo de Sada, así como con su esposo, el empresario Federico Sada, a quien ha guiado en algunas ocasiones en los viajes de los regiomontanos a Egipto.

No salió vestido de mezclilla y su sombrero estilo Indiana Jones. Venía de traje oscuro y corbata de rayas, en negro y blanco.

Durante más de una hora no sólo dirigió la charla sobre los descubrimientos –antiguos, recientes y futuros– de la milenaria civilización que surgió a orillas del Nilo, sino que adecuó la luz sobre el escenario y las fotografías de su presentación.

“Gabriela, ¿puedes bajar un poco la fotografía?, no se ve completa”, dijo en un par de ocasiones.

Reconocido por fundar 24 museos en Egipto, descubrir 64 tumbas en el Valle de los Reyes y dar con la familia cercana del famoso Tutankamón, Zahi Hawass es sincero.

“Tenemos que saber que muchos de los descubrimientos arqueológicos se dan por accidentes”, expresó.

Sobre los proyectos que vienen, el egiptólogo está entusiasmado por lo que se está excavando en Alejandría. Con el apoyo de la dominicana Kathleen Martínez, Hawwas se convenció que los restos de la egipcia Cleopatra y el romano Marco Antonio están cerca de ser revelados.

“De encontrarla, que estoy seguro se dará, estaremos hablando del descubrimiento del siglo XXI”.

Príncipes y princesas, magnates y sus esposas, el hombre más rico del mundo o ex presidentes, todos son recibidos por Hawass en Egipto.

“Cuando llevé a Bill Clinton a un túnel que encontramos en la esfinge de Giza le dije que tuviera cuidado porque había una maldición, y él me dijo ‘¿tú crees que me puede dar una maldición a mí?’; ustedes saben a lo que se refería”.

Si bien algunas 200 personas abandonaron la sala rápidamente al finalizar la conferencia, el resto se quedó a la espera del autógrafo o la fotografía del recuerdo.

Al comienzo Hawass accedió, pero tras 20 minutos el egiptólogo abandonó la mesa tratando de huir rápidamente al elevador. Misión imposible, en más de tres ocasiones fue rodeado por fanáticos que a toda costa querían la fotografía, a pesar de los intentos por el equipo de seguridad por sacarlo del museo.

“¡Ve alcánzalo!, dile que te la firme, ni que te diga que no”, dijo una enérgica madre a su pequeño hijo, que al final no consiguió la imagen.

Hoy será el último evento público de Zahi Hawass, al ofrecer una charla en el Teatro Universitario de la UANL, en punto de las 18:00.