William Breen Murray deja legado de más de 30 años

El fotógrafo Roberto Ortiz Giacomán fue una suerte de apoyo para Murray.
En una de sus exploraciones.
En una de sus exploraciones. (Especial)

Monterrey

Con más de 30 años de excursión en el noreste mexicano, el lente de William Breen Murray captó la riqueza del patrimonio arqueológico.

El fotógrafo Roberto Ortiz Giacomán fue una suerte de apoyo para Murray, en particular cuando se trataba de asesorarlo con el equipo especial para captar ciertas imágenes e, incluso, para ir visualizando el futuro del acervo que el arqueólogo reunió.

Su amistad comenzó en los primeros años de la década de los 80, cuando a través del Planetario Alfa se hacían recorridos para conocer Boca de Potrerillos antes de que fuera declarada zona arqueológica por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Hubo recomendaciones sobre qué cámara comprar o el soporte para registrar las imágenes, pero lo que más recuerda el fotógrafo Roberto Ortíz es cuando Murray empezó a visualizar el futuro de su acervo, compuesto por más de 9 mil imágenes.

Roberto Ortiz Giacomán, fotógrafo nacido en Coahuila pero residente en Monterrey desde 1968, ha sido consejero de la Fototeca Nuevo León. Éste fue el principal espacio recomendado entonces en vida a Breen Murray para que fuera el depositario de su acervo, aunque no fue fácil convencerlo.

"El plan inicial era que todo el acervo fuera a depositarlo en la biblioteca de la UDEM (Universidad de Monterrey). Como instancia de Gobierno, tenía cierta desconfianza a la Fototeca", relató a modo de recuerdo.

Gracias al apoyo de Carmen Junco –entonces presidenta del Consejo para la Cultura y las Artes del estado (Conarte) y ex alumna de William Breen Murray- las negociaciones fueron por buen camino y por fin se entregó el acervo de imágenes a la Fototeca.

La entrega de este acervo tuvo sus complejidades. Al ser la mayoría de las imágenes en formato de diapositivas, el sistema de conservación en la Fototeca requería de otras condiciones.

Debido a que el Fondo Breen Murray ya estaba en poder de dicho recinto es que se pudieron conseguir recursos para la renovación de sus bóvedas.

"Gracias al fondo se pudieron solicitar recursos etiquetados para el resguardo de soportes modernos. Por el hecho de resguardar el material de Breen Murray se accedió a los recursos que permitieron la actualización de las bóvedas", refiere Ortiz Giacomán.

Como fotógrafo, Roberto Ortiz no duda del valor documental que tienen las imágenes que por más de 30 años el arqueólogo norteamericano pero avecindado en Monterrey legó para las generaciones posteriores.

"Mucho del material que registró Breen ya no existe o está modificado", concluye.