Viven noche de recuerdos

Magneto y El Reencuentro lograron enloquecer a sus seguidoras, quienes disfrutaron de una maratónica noche en la Arena Monterrey.
Magneto se encargó de abrir la noche del recuerdo.
Magneto se encargó de abrir la noche del recuerdo. (Jorge López)

Monterrey

Energía, emociones y cientos de recuerdos fueron los elementos que enmarcaron este martes con la unión de dos agrupaciones de época.

La ciudad se llenó de un sinfín de historias que volvieron a traer Magneto y el Reencuentro (Menudo), gracias a su inigualable música, la cual presentaron en la Arena Monterrey.

Cerca de las 20:50, los primeros en aparecer en el vistoso e iluminado escenario fue el quinteto formado por Alan, Mauri, Alex, Elías y Toño, quienes despertaron de inmediato la euforia en el recinto al ritmo de "Mira mira, mira" y "Bienvenidos".

Con "Eva María", la agrupación elevó las pulsaciones de cada asistente, y es que estaba claro que las fanáticas de los Magneto tenían unas ganas enormes de volverlos a ver juntos en un escenario regio.

La intensidad bajó de un momento a otro y fue el momento de hacerle un llamado al romanticismo al compás de "La puerta del colegio", "Mi amada", "Cambiando el destino" y por supuesto "Vuela, vuela", temas que hicieron suspirar a sus seguidoras.

Quedó claro que al igual y como desde hace casi 30 años, su ritmo todavía "Suena tremendo", pues lograron despegar a todos de sus butacas para ponerlos a bailar con cada uno de los éxitos con los que alcanzaría su popularidad.

La segunda parte de este maratónico concierto llegó junto al Reencuentro, quienes como ya es costumbre enloquecieron a unas ya conmocionadas regias.

Ricky, René, Johnny, Charlie, Miguel y Ray regresaron a la Sultana del Norte con el único objetivo de hacer delirar a sus fanáticas y lo consiguieron al ritmo de temas de Menudo como "Fuego", "Dulces besos", "Claridad", "Súbete a mi moto", entre otros.

Las coreografías que los hicieron famosos no se hicieron esperar y entre las butacas las asistentes tomaron el lugar como una auténtica pista de baile.

Entre gritos y emociones la mágica noche culminó dando por hecho que los ochenta aún están presentes.