Visita a templos religiosos, una tradición que perdura

Familiares de desaparecidos acudieron a las siete iglesias del primer cuadro de Monterrey para pedir que se haga justicia.

Monterrey

Los Siete Templos del primer cuadro de Monterrey enfrentaron realidades opuestas en las familias que los visitaron.

Por una parte están quienes, en familia de hasta 12 miembros, estamparon su nombre en una playera y se dedicaron a recorrerlos a pie. Sin embargo, las madres y familiares víctimas de los desaparecidos en el Estado hicieron lo propio demandando "justicia" como en los últimos años.

Desde las 7:00 los templos del primer cuadro de la ciudad abrieron sus puertas. La feligresía empezó a llegar dos horas después, generando filas de hasta una cuadra para ingresar a la Capilla de los Dulces Nombres (Matamoros y Dr Coss), como un ejemplo.

Como lo han hecho en los últimos años, la Agrupación de Mujeres Organizadas por los Ejecutados, Secuestrados y Desaparecidos de Nuevo León (Amores) llegó a Catedral de Monterrey por la mañana.

Portando una pancarta donde hacen visible su realidad, el grupo de 20 mujeres recibió muestras de cariño por parte de ciudadanos que se informaban sobre su situación.

Templos religiosos como Cristo Rey, San José, La Purísima, la Basílica de Guadalupe, entre otros, lucieron aglomeraciones desde temprana hora.

"Abrimos el templo como a las siete de la mañana y desde esa hora está lleno. Casi cada quince minutos se vacía y se vuelve a llenar", comenta Minerva del Río, quien apoya la venta de artículos religiosos en Perpetuo Socorro.

La tradición católica refiere que Jesús fue trasladado a siete casas o templos, antes de conocer que su condena sería la crucifixión.

La familia Martínez Granados acudió a la Basílica del Roble entre tías, hermanas y sobrinos. Son doce los que conformaron el grupo, identificados con una playera azul donde estamparon su apellido y la imagen de la Virgen de Guadalupe.

"Vivimos en varios municipios pero el punto de partida es La Industrial, la casa de nuestro padre. De ahí venimos en familia, somos doce los que vamos a recorrer los siete templos. La playera la hicimos para identificarnos y la Virgen es porque también vamos a bailarle en su día", expresaron.

La jornada de Jueves Santo estuvo custodiada por elementos de Tránsito de Monterrey –en las principales calles del centro- así como por Fuerza Civil, apostados a las afueras de la Catedral.