“Videódromo cierra sus puertas por alza de descargas digitales”

Raymundo Martínez, socio fundador de este videoclub, que se destaca por promover una variada oferta de cine, explica los motivos que llevaron a que mañana sea su último día de operaciones.
“Como negocio sí es difícil subsistir”, señala el socio fundador de Videódromo.
“Como negocio sí es difícil subsistir”, señala el socio fundador de Videódromo. (Gustavo Mendoza Lemus)

Monterrey

Videódromo, un cineclub que empezaba a convertirse en un espacio para el diálogo entre cinéfilos, cierra sus puertas el día de mañana.

Para algunos de los suscriptores y público en general la noticia llegó de sorpresa, pero los responsables del proyecto venían ideando el cierre por que los números simplemente no cuadraban.

Raymundo Martínez, socio fundador de Videódromo, explica cuáles son los detalles por lo es inviable continuar con el videoclub, en su ubicación de Vasconcelos casi esquina con Calzada del Valle.

Con un acervo cercano a las 9 mil películas, el espacio busca continuar con su oferta destinada a difundir el otro cine, sin embargo está en planes abrir un nuevo local en San Pedro que funcionaría como un club privado, con membresías especiales limitadas a 300 clientes, “número necesario para poder continuar con sus operaciones”.

Sin embargo, esta situación está por verse pues contar con un nuevo local dependerá mucho de la respuesta del público para que el nuevo proyecto sea costeable.

Por lo pronto, Videódromo dejará de atender al público este viernes. Estará abierto en su último día en su horario regular de 14:00 a 23:00. A quienes aún tiene películas rentadas se les está solicitando regresarlas a más tardar el 31 de octubre en el buzón.

Sobre este cierre y los temas alrededor de la difusión del cine habla Rodolfo Martínez en entrevista.

¿A qué se debe el cierre, sorpresivo quizás, de Videodromo?

El cierre fue repentino ya al final pero obedece a una decisión que ya teníamos tiempo planeando, desde el año pasado hemos visto cambios negativos en nuestros ingresos que yo atribuyo a la gran cantidad de descargas digitales que hay ahora, la gente menor a los 35 años ya tienen esta elección, así actúan casi naturalmente.

Es innegable que es una competencia muy fuerte, en especial con los estrenos, pues al salir en DVD o en blu ray alguien lo sube y ya todos tienen acceso a él.

¿Esta dinámica también aplica con el llamado cine de culto o cine de autor, que está al alcance de un click?

Aplica más con las cosas nuevas, porque hasta lo que no vale la pena lo encuentras en un segundo. Nuestra ventaja es que ofrecemos películas un poco viejas, a veces es difícil encontrar la versión que buscabas, a veces es difícil encontrarla con subtítulos; creo que ahí entramos nosotros, y el público que aprecia eso es el que nos ha pedido que no dejemos de existir. Como negocio, sí es difícil subsistir.

¿Está la posibilidad del cambio de sede?

Implica encontrar un local más pequeño, que un número determinado de clientes se vengan con nosotros, no quisiéramos hacer una selección pero lanzamos esta opción para el que quiera y si la toma un número determinado de clientes que necesitamos, seguiremos.

En caso de concretarse el proyecto de una nueva sede, ¿a dónde irían?

Por la zona que siempre hemos estado ahí, la mayoría de nuestros clientes habitan en Valle Oriente, San Pedro, San Jerónimo. Las opciones que hemos visto están por ese rumbo.

Además de vender o rentar películas, Videódromo se convirtió en un centro cultural al participar en la Gira Ambulante, el Festival de Cine Monterrey y realizar proyecciones al aire libre, ¿cómo vieron este cambio?

Uno de los socios con los que comencé el proyecto, que es Gabriel Nuncio, nos apoyó con el contacto con Ambulante. Los que hemos estado envueltos en el proyecto siempre hemos estado envueltos en temas de producción de cine, además buscamos el apoyo con otras instituciones como lo fue el Festival de Cine. Realmente fue una labor de difundir el cine, porque nos gusta.

Con todo y las descargas digitales, ¿crees que el gusto por el cine club se mantiene?

Se mantiene viva, yo creo, en gente de 30 años para arriba, aunque no sé bien con los jóvenes. Creo que antes era más fuerte, hoy en día existen los cineclubs, pero ya no se asiste con tanta fuerza, aunque creo que ese gusto por hablar y compartir de cine sigue.

¿Cómo se comporta el cliente con el tema de regreso de películas?

Hay de todo, la verdad. El caso más común de la gente, creo, es quienes no la regresan porque se les pasó unos días entonces llegan a un punto que les da pena o llega la desidia. Les llamamos, les mandamos mails y si nos ha tocado recoger películas un año después.

¿Algún proyecto a la par de Videódromo?

Estamos en un momento en que el proyecto Cine en el Parque ha cobrado mucha vida, el proyecto empezó desde 2010 pero a través de la colaboración con el municipio de San Pedro cobró mucha vida, de hecho ahora estamos pensando sacarlo a otros lugares de la ciudad.