“Ven en la comida a su mejor amigo, porque los tranquiliza y los calma”

Depresión y ansiedad son comunes en la socieda, afirma especialista.
Muchos se enfrentan al 'bullying'.
Muchos se enfrentan al 'bullying'. (Cuartoscuro)

Monterrey

La depresión y la ansiedad son enemigos silenciosos que afectan a cualquier persona, en especial a los niños.

Procesos de duelo no asimilados, ya sea de familiares o incluso mascotas, los divorcios de los padres o cambios de domicilio son emociones fuertes que los infantes buscan superar a través de la comida.

La investigadora Edith Pompa Guajardo, catedrática en la Facultad de Psicología (FaPsi) de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), explicó que padecimientos como la depresión y la ansiedad son más comunes de lo que se piensa.

Refirió que antes del 2006 había desconocimiento de cómo afectaba psicológicamente el desorden alimenticio en un niño.

A través de encuestas recabadas en los campamentos de verano, organizados por la Facultad de Salud Pública y Nutrición de la UANL, fue generando la investigación.

"A partir de esas encuestas me di cuenta que en muchos de los niños hay duelos no elaborados, muerte de un abuelo, inclusive del padre o la madre; cambio de casa, los divorcios. Entonces te vuelcas hacia la comida por una necesidad de calma", refiere.

Solución a problemas

En un alto porcentaje de las encuestas, que han realizado en los últimos diez años, los niños comentan que la comida termina siendo un paliativo para sus problemas.

No obstante, ellos no saben que es por dicha causa que aumentan de peso, trayendo consigo problemas físicos, pero atenuando los psicológicos, a causa de la violencia verbal o bullying.

"Todos los niños, sin excepción, refieren que la comida es su mejor amigo, que los tranquiliza y los calma en los momentos de angustia y ansiedad.

"Curiosamente, esa comida genera el sobrepeso y de ahí viene la discriminación", apunta la catedrática de la FaPsi.

La discriminación proviene no sólo de los compañeros de la escuela o del barrio, sino que en la misma familia se da, para los padres, indica la especialista, es un proceso doloroso que buscan evitar hablar.

En algunas familias buscan demostrar el amor a través la cantidad de alimento que le dan, ya sea por una buena nota en la escuela o un éxito del niño, genera otro problema, pues el niño asocia el afecto familiar con la comida.

Los dulces, como los chocolates, incluso la nieve, son productos a los que una persona que tiene una depresión recurre, en parte por el alto nivel de grasa que genera.

"Qué mejor forma de demostrar el afecto que cuidando su salud", explica Edith Pompa Guajardo.

Propuso a los padres que estén alerta a las señales que su hijo pueda manifestar ante problemáticas como depresión o ansiedad.

Ante el duelo de un familiar querido, hay que ponerle nombre a la situación y no evadirlo, aclara la especialista.

"No podemos desvincular el alimento de los afectos, los sentimientos. Muchas veces el problema de obesidad tiene un elemento detonante, una pérdida en donde el niño no ha podido elaborar el dolor y encuentran en la comida a un amigo", expresa.

La FaPsi ofrece servicios de atención en diversos departamentos a la comunidad en general, los interesados pueden llamar a los teléfonos 8348-2724 y 8348-3866, en la extensión 301.