“Vayan y oren para que Dios ponga una sombrita”

Durante la misa en el río Santa Catarina, fieles buscaban la sombra del Puente del Papa y policías los quitaban.
El evento inició cerca de las 15:00 y concluyó alrededor de las 18:00.
El evento inició cerca de las 15:00 y concluyó alrededor de las 18:00. (Jorge López)

Monterrey

Los casi 40 grados de temperatura en Monterrey, aunado al polvo y el viento, no impidieron que ayer miles de regiomontanos acudieran a la misa de agradecimiento por la canonización de los papas Juan Pablo II y Juan XXII, en el río Santa Catarina.

Antes de las 10:00, elementos de Tránsito de Monterrey y de Fuerza Civil comenzaron a cerrar los carriles exprés de las avenidas Constitución y Morones Prieto.

Fue cerca de las 11:30 cuando decenas de feligreses católicos comenzaron a llegar. Camiones, taxis y vehículos particulares arribaron al sitio hasta verse repleto de personas.

Junto con los asistentes, vendedores ambulantes no desaprovecharon la oportunidad de hacer su negocio. Camisetas, banderas, medallas y paraguas eran ofertados. Cerca de medio día fueron retirados.

Sin embargo, su astucia fue tal que de improvisto acondicionaron una parte de la avenida Juárez y otra de lado de Morones Prieto para vender sus productos.

El tiempo transcurría durante el domingo y el espacio para celebrar la misa por la canonización era llenado por feligreses católicos; conforme se acercaba la hora del concierto inicial (15:00) el tránsito de peatones y vehículos se hacía más conflictivo.

"Yo me quedaría pero está haciendo mucho sol", refirió una madre que junto a su familia transitaba por el Puente del Papa cerca de la 13:00.

Poco antes de las 15:00, el concierto de grupos católicos se escuchaba y con ello el canto de decenas de feligreses, entre ellos sacerdotes, seminaristas y monjas.

Conforme se acercaba la hora de la celebración eucarística, el agua se hacía más vital. Algunos feligreses preferían buscar la sombra que ofrecía la estructura del Puente del Papa, no obstante, muchos de ellos fueron movidos del sitio para mantener la zona libre.

Pese a que había dos personas con baja presión y síntomas de deshidratación, así como otros que esperaban a sus familiares, elementos de Fuerza Civil insistían en que se movieran de la zona y se colocaran frente al escenario.

"Les insistimos que no pueden estar aquí señoras", dijo uno de los elementos. "Ándele, vayan y oren para que Dios ponga una sombrita allá, porque no pueden estar aquí", insistía otro de los policías.

Aunque se reportó la deshidratación de varias personas, la celebración transcurrió sin contratiempos y cerca de las 18:00 terminó.