Van contra la intolerancia y el terrorismo en el mundo...

No es fácil estar fuera de tu país sabiendo que decenasde compatriotas murieron a consecuencia de un ataqueestúpido motivado por ideologías religiosas.

Monterrey

Llegan al Palacio de Gobierno con rosas rojas en sus manos unos; otros llevan las banderas tricolores francesas del azul, blanco y rojo. Son los estudiantes de Francia que habitan en Monterrey y que siguen conmocionados tras los ataques a un teatro y varios restaurantes de París el pasado 13 de noviembre. Fueron 130 muertos de un golpe, más los que por desgracia se acumulen de entre los heridos graves que aún siguen hospitalizados. Pocos o nadie alcanzan a comprender que existan motivos religiosos para matar al prójimo, pero adjudicarse los atentados y decir que van contra un estilo de vida, es para sobrecoger de terror a muchos de quienes se divierten en las cosmópolis del mundo, como Nueva York, Madrid, Los Ángeles o la Ciudad de México. Lo menos que podemos hacer por los hermanos de Francia es ofrecerles nuestra solidaridad y fraternidad ante su tragedia. Tampoco apoyamos las respuestas bélicas, porque también cuestan vidas del otro bando. Lo mejor es pedir por la paz...