UANL tiene como reto el generar biodiésel

Las investigaciones se realizan en colaboración con una empresa de Estados Unidos que mostró interés.
La investigación involucra a estudiantes de doctorado, maestría de biotecnología y licenciatura.
La investigación involucra a estudiantes de doctorado, maestría de biotecnología y licenciatura. (Raúl Palacios)

Monterrey

Mientras el resto del país se concentra en los beneficios o complicaciones que llegarán al país por la reforma energética, hay un grupo de investigadores que trabajan con el “otro lado de la moneda”; biodiésel elaborado a partir de microalgas.

Hugo Alberto Luna, jefe del departamento de Biotecnología Ambiental dirige el proyecto de biodiesel del Instituto de Biotecnología de la Universidad Autónoma de Nuevo León. En entrevista con MILENIOMonterrey, explicó que estas investigaciones se realizan en colaboración con una empresa de Estados Unidos que mostró interés en esta alternativa, llamada American Biofields.

“Trabajamos con problemáticas ambientales. Estamos interesados en la generación de biocombustibles, o sea, combustibles alternos al petróleo. Estamos interesados en producir biodiésel a partir de procesos biotecnológicos.

En lo particular lo hacemos con algas o microalgas, y es algo que en el mundo no se hace. La producción de biodiésel actualmente se hace con plantas.

El investigador explicó que el biodiésel tiene las mismas funciones que el diésel, con las mismas propiedades de resistencia, temperatura y de combustión son similares al diésel.

El biodiésel se ha producido a partir de plantas, sin embargo esto representa un riesgo e impacto ambiental ya que se necesitan ciertos factores para poder producirlo, que incluye la destrucción de selvas.

“Desde el punto de vista biotecnológico hemos visto la posibilidad de producirlo no con plantas sino con microalgas. Es decir, microbios que crecen en rectores donde producen exactamente el mismo componente y producen aceite. Se hace en reactores y tanques de fermentación donde no hay necesidad de consumir áreas de cultivo y los rendimientos pueden ser bastante importantes.

Esa es nuestra propuesta. En Estados Unidos están avanzados con esto, desde hace cinco años. Comenzamos a hacer esto porque una compañía de allá llegó aquí con nosotros y nos propuso encontrar en la región del norte del país cepas o microbios que puedan producirlo”, comentó.

En este sentido, se refirió a que Nuevo León es una región en donde, por el tipo de clima que existe, es posible la generación en masa de estas microalgas capaces de generar biodiésel.

“Las compañías internacionales tienen biodiésel el producido de algas tropicales, pero nadie tiene cepas o microbios de áreas desérticas. Resulta que la producción de aceite en este tipo de algas ocurre al separar la célula. Producen aceite de manera natural.

Ellos nos invitaron a participar en este proyecto y fue encontrar especies en la región semidesértica del país, y comenzamos hace cuatro años a buscarlas y en la actualidad tenemos la mayor cantidad de especies de algas que producen aceites”, explicó.

El convenio de la UANL es que una vez que termine el proyecto de investigación, se le entregará a la empresa la receta de cómo producir este tipo de biodiésel. Ellos ya se encargaran de la producción en masa.

Actualmente, se encuentran trabajando con 80 especies de microorganismos que producen más que las plantas que se utilizan actualmente en el resto del mundo, todas provenientes de la región norte de México; de Nuevo León, Tamaulipas y Zacatecas, principalmente.

Cabe señalar que el grupo que liderea Luna involucra a estudiantes de doctorado, maestría de biotecnología y licenciatura.

“En México nadie está haciendo esto. Solo hay dos compañías nada más que producen biodiesel con plantas, no como aquí. Primero porque desconocen este tipo de tecnología y segundo porque en realidad en el mundo apenas está comenzando, pero una vez que se reconozca que es factible y rentable y que involucra la posibilidad de no ocupar tierras para cultivo será muy atractivo”, consideró Luna.