Sugiere centro de desarrollo para niños en penitenciaría

La titular de los Cendi en la entidad dijo que la administración estatal debe generar condiciones para que los pequeños con madres encarceladas crezcan sanamente.

Monterrey

Dar clases a las madres y establecer un centro de desarrollo integral para los menores del penal, fue sugerido por Guadalupe Rodríguez Martínez, directora de los Centros de Desarrollo Infantil (Cendi) en Nuevo León.

Como especialista en la educación temprana, Rodríguez Martínez advierte que la etapa de los 0 a los 3 años es crítica para que los menores puedan aprender.

Por ello recomienda a las autoridades estatales invertir para generar condiciones que permitan el crecimiento sano de un menor junto a su madre, pese a vivir dentro de una cárcel.

"Si las madres no pueden gozar de un periodo de libertad, entonces hay que llevar ese ambiente positivo de crianza al ámbito donde ellos coexisten o cohabitan con sus mamis, entonces la propuesta es llevar un centro de desarrollo integral al centro penitenciario", expuso.

Dentro de esos espacios de desarrollo, dijo, a los menores de edad se les debe dotar de alimentación, educación, asistencia de salud y un ambiente favorecedor de primera infancia.

"El que la mamá esté impedida en su libertad, el niño no tiene por qué estar impedido en su libertad a tener un crecimiento y un desarrollo idóneo; la prisionera es la mamá, no el niño", comentó la especialista.

Rodríguez Martínez, quien cuenta con un Máster en Educación Inicial y Preescolar, refirió que también las madres, aunque estén presas, deben tener educación para saber cómo dirigir a sus hijos.

"Pienso que cualquier madre tiene la sensibilidad de criar y proteger a su hijo, entonces que haya una escuela para madres para que ellas puedan, en el tiempo que van a convivir con el niño, continuar ese proceso formativo y educativo de una manera cierta y positiva", expuso.

Según estadísticas compartidas por Guadalupe Rodríguez, el 70 por ciento de los criminales fueron menores maltratados, mal atendidos o violentados en diferentes maneras.

Y otros estudios, afirmó, destacan que de aquellos menores que vivieron situaciones adversas, el 50 por ciento tuvo dificultades de aprendizaje, y el 70 por ciento problemas de conducta.

Ante ello, recomendó a las autoridades tomar acciones desde la infancia, a fin de evitar que la entidad caiga en fracasos escolares o criminalidad.

"Si queremos que se reduzcan los indicadores de violencia y criminalidad, hay que invertir en la primera infancia, en las cárceles, zonas marginales o rurales.

"Mientras no se atiendan los primeros años de vida, nosotros estamos seguros de que la sociedad va seguir teniendo traspiés, problemáticas sociales que tienen un alto costo, como es el fracaso escolar y la criminalidad", comentó.