Reforma fiscal multiplica dudas entre contribuyentes

Muchos no saben cuándo aplicar impuestos vigentes; la ley es poco clara, opina firma de consultoría.
Acceso limitado a información oficial e infraestructura tecnológica insuficiente, principales desventajas para los pequeños negocios.
Acceso limitado a información oficial e infraestructura tecnológica insuficiente, principales desventajas para los pequeños negocios. (Cuartoscuro)

Monterrey

A ocho días de que entró en vigor la nueva ley fiscal, contribuyentes, comercios y empresas tienen dudas e inquietudes sobre la aplicación e interpretación de dicha legislación, que consideran poco clara y deja mucho a la interpretación al ponerla en práctica.

Un ejemplo de esto es la implementación del 8 por ciento del IEPS a los alimentos no básicos y señalados como "chatarra" y el 16 por ciento del IVA. Aun cuando el Sistema de Administración Tributaria (SAT) estableció qué productos son los que no serán gravados, en la práctica los comercios -panaderías y tienditas- desconocen en qué momento aplicar o no el cobro.

Daniel Santiago, socio de impuestos de la firma de consultoría Salles Sainz Grant Thornton, dijo que la ley no es clara, pues ahora no sólo se requiere asesoría de tipo fiscal, sino también contable e incluso nutricional, dado que las empresas deben medir el contenido calórico y en muchos casos cambiarán sus fórmulas para elaborar sus productos.

Muestra de lo anterior, mencionó, se dio el 6 de enero, cuando las pastelerías y panaderías vendieron la rosca de Reyes.

"Algunos de los clientes que nos consultaron manifestaban duda si entraba como producto con alto contenido calórico, tal y como lo estipula la ley, dentro de los 275 kilocalorías por cada 100 gramos.

"Pero hubo algunas roscas de Reyes que las sometieron a pruebas de laboratorio y no alcanzaban las 275 kilocalorías; en esos casos ¿aplica o no el gravamen?", cuestionó.

Como este ejemplo hay varios que ilustran el nivel de confusión entre los comerciantes y fabricantes.

Santiago expuso el caso de los fabricantes y distribuidores de plaguicidas, que tendrán que pagar el IEPS y el 16 por ciento del IVA; y aunado a ello se agregará toda la carga administrativa que harán a la hora de la facturación, porque además del IVA cobrarán el IEPS.

Y en ambos elementos hay dudas sobre cómo causar el IEPS sobre el IVA, o a la inversa; es decir, cuál va a ser la base gravable, dado que es un producto que genera IEPS e IVA.

"Hasta el momento la autoridad sólo ha definido lo del chicle al otorgarle un beneficio fiscal y exentarlo del pago del IEPS, fuera de ese punto no se ha aclarado ningún otro aspecto", mencionó.

Dijo que el sector comercio (como las tienditas) es el más vulnerable porque no tiene la facilidad del acceso a la información que emite la autoridad vía el Diario Oficial de la Federación (DOF) o a través de la página de internet del SAT. Además señaló que lo que publica el SAT a veces cambia cuando es publicado en el DOF.

También las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes) o el pequeño comercio enfrentan otra desventaja, que es la falta de capacidad de infraestructura de tipo tecnológico y contable para cumplir todas las obligaciones fiscales.

Facturación electrónica, otro caso

El socio de impuestos de Salles Sainz Grant Thornton comentó que en el caso de la prórroga que otorgó la autoridad hasta el 1 de abril para la obligatoriedad de la facturación electrónica, también se ha manifestado confusión, debido a que el SAT había dicho que se eliminaría los medios alternativos de comprobación fiscal (estados de cuenta, comprobantes impresos con código de barras bidimensional y comprobantes fiscales digitales-CFD).

Por lo tanto, para poder efectuar la deducción de los gastos realizados, éstos tendrán que estar amparados por Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI). Los recibos de nómina por salarios y asimilados también se tendrán que emitir en CFDI, pero no se hacía mención sobre la situación de quienes están bajo el régimen de pequeños contribuyentes (Repecos), segmento que hoy pasará al régimen de incorporación fiscal.

En este punto hay escepticismo por el nivel de seguridad que puede proporcionar la facturación electrónica.

"Si se ha presentado las facturas falsas también puede darse en la parte electrónica", indicó el fiscalista.