Recuerdos de una avenida que, dicen, un día fue feliz...

La arteria por donde se construye la Línea 3 continúacerrada a la circulación vehicular, lo que as xia las ventasde los comercios ubicados a la vera de la obra.

Monterrey

Tener un negocio sobre una avenida troncal de una ciudad como Monterrey es, por decir lo menos, un privilegio al que muy pocos pueden acceder, pero cuando transcurren dos años con la arteria bloqueada al tránsito vehicular y de peatones, comienza una lenta agonía para los cientos de comercios que antes se veían boyantes, exitosos, porque eran parte del tejido urbano que le alegraba la existencia y nutría las ventas de quienes le han dado fama y crecimiento a esta gran avenida de nombre Félix U. Gómez. Pese a las promesas oficiales de que el bloqueo no duraría mucho, concluyó el gobierno de Rodrigo Medina y la obra del Metro no se terminó. El gobernador entrante prometió agilizar los trabajos para permitir que se abra el flujo continuo de vehículos, incluido el transporte urbano que multiplica el paso de las miles de personas que antes transitaban por esa zona. La popular calle y sus comerciantes se extinguen lentamente.