Reclusorio tendrá que desaparecer, afirma Elizondo

Se expuso la suerte del Penal del Topo Chico, del cual dijo ya resulta inoperante.

Monterrey

Tras la tragedia, el Penal del Topo Chico parece tener sus horas contadas. Fernando Elizondo, coordinador ejecutivo del Estado, refirió que el centro penitenciario con más de 70 años de antigüedad ya no es viable para la ciudad de Monterrey.

Sin embargo, todo dependerá de cómo fluyan los recursos para reiniciar la construcción del nuevo penal en el municipio de Mina, del cual sólo se construyó la barda perimetral en la administración de Rodrigo Medina.

Elizondo asistió a la mesa de trabajo Promoción de la Cultura en Nuevo León, convocada por el Congreso del Estado. Ahí fue cuando expuso la suerte del Penal del Topo Chico, del cual dijo ya resulta inoperante.

"El Penal del Topo Chico es ya muy viejo y ahora estamos viendo las consecuencias. Hace mucho tiempo se le debió haber invertido (...) su destino es desaparecer, ya está mal ubicado, es muy antiguo y es muy difícil de remodelar", refirió Fernando Elizondo.

Incluso agregó que los terrenos donde se encuentra actualmente el centro penitenciario, ubicado hacia el norponiente de la ciudad, son muy valiosos.

"Esa tierra tiene un valor urbano que es muy alto como para un penal, está rodeado de un ambiente urbano y social que lo hace inconveniente", indicó Fernando Elizondo.

Agregó que se estarían analizando diversas opciones como recursos federales o privados para obtener recursos y emprender de nuevo la construcción del penal en Mina.

No se trataría de un penal de máxima seguridad, sino ce un centro de readaptación moderno y eficiente que venga a suplir al del Topo Chico.