Dos estilos diferentes, una misma noche

Raphael y Joaquín Sabina ofrecieron lo mejor de su música en el Auditorio Banamex y la Arena Monterrey, respectivamente, para deleite de sus fieles seguidores.

Monterrey

Dos españoles: uno muy romántico y el otro más bohemio, se dieron cita en Monterrey para deleitar a su público que esperaba verlos en acción.

Raphael y Joaquín Sabina hicieron que la noche de ayer fuera inolvidable con los recitales que ofrecieron en el Auditorio Banamex y la Arena Monterrey, respectivamente.

Dos estilos muy diferentes entre sí, fueron recetados a los admiradores que se dieron cita en sus conciertos para regodearse de buenas melodías.

Raphael ofrece una gran noche

Raphael brindó su gran Noche en Monterrey, con la que comenzó con la parte final de su gira internacional "De Amor & Desamor", que ha presentado en varios países y ahora despide en tierras mexicanas.

Sólo un artista de su talla puede tener a los asistentes con grandes emociones a flor de piel antes de comenzar su show.

Y es que Raphael ha demostrado con el paso de los años ser uno de los consentidos del público regiomontano, por lo que anoche no fue la excepción.

El reloj marcaba las 21:00 cuando las luces del recinto se apagaron, de inmediato un escenario lleno de luces y siete pantallas se iluminó para darle paso a la velada.

"Si ha de ser así", fue el tema que seleccionó para darle la bienvenida a los asistentes, seguido de "Enamorado de la vida", y sin esperar ni un solo segundo soltó su éxito "Mi gran noche".

"Señoras y señores, una vez más, un año más en Monterrey, y todas las que faltan por venir", fueron las primeras palabras antes de interpretar "Digan lo que digan".

Con su característica sonrisa, Raphael se echó a la bolsa a los presentes desde el primer minuto.

El artista realizó un recorrido musical por toda su extensa trayectoria y cantó desde sus éxitos en baladas hasta los que realizó al ritmo de rock and roll.

Acompañado por cinco músicos: dos guitarristas, un tecladista, un baterista y un piano de cola, El Divo de Linares lució elegantemente un traje negro, mientras recorría de un lado a otro el escenario.

La lluvia de éxitos no paró por lo que melodías como "Sigo siendo aquel", "Maravilloso corazón", fueron interpretados magistralmente por el artista, a tal grado que los presentes no dudaron en ovacionarlo de pie.

"En carne viva", que fue acompañado por un multitudinario coro, fue de las más esperadas de la noche, dejando a todos con un grato sabor de boca.

Pero fue con su canción "Escándalo", donde el público enloqueció literalmente y lo ayudó a cantarla de principio a fin.

Fueron un total de 38 temas los que regaló a los regios, entre las que destacaron "Estuve enamorado", "Por una tontería", además de "Y fuimos dos".

"Qué sabe nadie" y "Frente al espejo", fueron la parte del final del recital, pero el público regiomontano no lo dejó ir, a pesar de que la presentación ya había superado las dos horas y media

"Yo soy aquel" y "Como yo te amo", marcaron definitivamente el final del show.

Y Sabina salda la deuda con sus fans

Joaquín Sabina ofreció en Monterrey un concierto bohemio como parte de su gira "500 noches para una crisis", misma que conmemora 15 años de su exitoso disco "19 días y 500 años", el más vendido de su trayectoria.

El artista se presentó anoche en la Arena Monterrey ante un público deseoso de escuchar sus melodías.

"Estamos muy conmovidos y emocionados de pisar un escenario tan regio. Estamos conmovidos porque pensamos que todos estaban viendo al maestro Raphael, ahí al lado.

"La última vez que estuve aquí fue con Serrat y el cabrón se llevaba la mitad de mi sueldo. Yo debería explicar por qué revivir ese disco 15 años después, teníamos ganas de volver a Monterrey y teníamos que inventarnos algo", reveló entre un tema y otro el artista, quien además confesó que sufrió depresión durante dos años.

El cantautor se presentó el recinto donde miles de seguidores lo enaltecieron desde su aparición al filo de las 21:18, recibiéndolo con sonoras ovaciones.

La velada tuvo como punto de partida el tema "Ahora qué", al que le siguieron otros como "Barbie superstar" y "Cuarenta y diez" entre muchos otros que fueron bien recibidos.

Entre versos y anécdotas, el intérprete de 66 años se llevó la noche donde la nostalgia tuvo cabida con éxitos del ayer como "La Magdalena".

Fue durante la segunda melodía de la noche, cuando el español sedujo al público con las cuerdas de su guitarra al recordar el tema "19 días y 500 noches".

"Buenas noches Monterrey, buenas noches Nuevo León... ¡arriba el norte!", fueron las palabras del artista para continuar con su recital.

Vestido de forma elegante en un traje azul con camisa y sombrero negro, hizo que su público se desviviera por alabarlo.

En un escenario que asemejaba un gran telón de teatro, con largas cortinas rojas colgando desde las alturas, el cantante ofreció un show de casi tres horas y 23 canciones, que recetó acompañado de cinco músicos y una corista.

Sabina cantó junto al guitarrista Jaime Asúa, la canción "Rubia platino", mientras que con Pancho Varona "Conductores suicidas", y con su corista Mara Barros, "Noches perdidas".

"Cerrado por derribo", "Pero qué hermosas eran", y un pequeño popurrí en el que intercaló las melodías "Noches de boda" y "Nos dieron las 10", fueron otros de los temas que disfrutaron los regios.

El momento más esperado fue poder escuchar en vivo "Por el boulevard de los sueños rotos", tema que hizo cimbrar el recinto.