ENTREVISTA | POR GUSTAVO MENDOZA LEMUS

Alejandro Marcovich Guitarrista

El integrante de la banda Caifanes, quien impartirá hoy una conferencia en la ciudad, señala que su presencia en la música es "bastante teatral".

“Puedo ser dulce o un patán que rompe las cuerdas”

Como guitarrista, “‘El nervio del volcán’ fue mi clímax”, asegura
Como guitarrista, “‘El nervio del volcán’ fue mi clímax”, asegura (Gustavo Mendoza Lemus)

Monterrey

Alejandro Marcovich (Buenos Aires, Argentina) es uno de los guitarristas de mayor resonancia a nivel nacional, a quien el público identifica por sus requintos propios de un estilo que ofreció en tres discos de Caifanes.

Durante la semana ha ofrecido el taller Mecanismos Armónicos y Melódicos para la improvisación, y por esta noche ofrecerá una conferencia con entrada libre en el Teatro del Centro de las Artes.

Integrante de Leviatán, Las Insólitas Imágenes de Aurora y Caifanes, en entrevista habla sobre su desarrollo musical en la guitarra así como de sus requintos que marcaron época en canciones como "Afuera", "El elefante" o "Ayer me dijo un ave".

La cita para la charla de hoy es a las 19:00 en el Teatro del Centro de las Artes (al interior del Parque Fundidora) con entrada libre.

Desde tu paso por Las Insólitas, Caifanes y la etapa de solista te has dado a conocer como un guitarrista que gusta del requinto, del conocimiento amplio del instrumento, ¿cómo ha sido tu historia con la guitarra?

Tuve en mis inicios un acercamiento con el blues, que es un género base para cualquier músico que quiera desarrollarse en el rock. Ya en Puebla empecé a requintear con blues cuando me enseñaron algunas formas de jalar la guitarra, en Puebla vi un concierto de B.B. King. El blues es una forma de acercarte a la guitarra que es trascendental, por lo menos en mi caso.

Después tuve una intención muy fuerte de incorporar los ritmos latinoamericanos a la guitarra eléctrica, y ahí estaba la referencia directa de Carlos Santana.

Luego tuve formación de música clásica, en especial de guitarra clásica, y por ejemplo el arreglo de "Ayer me dijo un ave" tiene que ver directo con ese aprendizaje.

Este sonido que buscabas se empieza a escuchar en El Diablito, cuando entras a Caifanes.

De entrada, mi presencia en la banda le dio un sonido más rockero por la distorsión de la guitarra y el impulso de mi propia personalidad, de tocar en la canción "El elefante" una guitarra súper dramática y alocada o tocar pedazos más sutiles como en "La célula que explota".

Mi personaje dentro de la música es bastante teatral, creo yo, en el sentido de que me gusta crear personajes e irme a los extremos, puedo ser muy dulce o ser un patán que rompe las cuerdas, no soy de los guitarristas que se quedan parados y hacen lo mismo en todo el concierto.

¿Es en El silencio donde ya llegas a este sonido latinoamericano que buscabas con la guitarra?

Exacto, cuando grabamos ese disco me cayó el veinte de cómo hacerlo. Una cosa es que lo pienses pero ya interpretarlo. Esta idea me surgió del estilo me surgió cuando estaba en la preparatoria, creo. Con mi primer grupo formal en México, Leviatán, hubo muchas cosas que toqué en ese grupo donde ya venía un poco ese estilo. Muchos años después me cayó el veinte de que tenía que estudiar otras cosas para poder lograrlo. Cuando grabamos El silencio tenía 31 años y en los ensayos de la grabación me llegó de golpe, lo escuchas en "Vamos hacer un silencio" donde toco una guitarra clásica e interpreto un poco del requinto tipo Los Panchos, en mi pobre aportación.

¿Musicalmente crees que Caifanes llegó a su tope creativo con El nervio del volcán?

A nivel de mercado ocurrió que fue el disco que más vendió gracias a canciones como "Afuera" o "Miedo", eso nos sirvió para ser conocidos en todo Latinoamérica, el grupo se fue para arriba desproporcionadamente.

Yo no soy quién para decir cuál es la verdadera identidad de Caifanes en su sonido, para mí como guitarrista fue mi clímax, y por eso adoro ese disco, porque ahí plasmé toda la búsqueda que tenía.

Desde su regreso a escena siempre les preguntan sobre un nuevo disco. Ya anunciaron que vendría uno, pero ustedes se han tomado las cosas con calma, ¿por qué?

Nosotros no nos gusta el "debería", sí es cierto que hemos hecho las cosas como hemos querido y cuando hemos querido y sin la presión de una disquera, nunca nos pasó que nos dijeran "hagan otra 'Negra Tomasa'", a algunos de los dicen pero a nosotros no.

Sí, nos dicen que está muy lindo lo del reencuentro pero que hagamos algo nuevo creo que la misma presión externa nos pone en rebeldía.