Propone antología de los tuits de Zambrano

Enrique Krauze señaló que el empresario era un hombre de pocas palabras, pero precisas, además de tener siempre muchas preguntas inteligentes.
El ensayista describió las cualidades que tenía Lorenzo Zambrano.
El ensayista describió las cualidades que tenía Lorenzo Zambrano. (Raúl Palacios)

Monterrey

Durante el homenaje póstumo a Lorenzo Zambrano, el historiador y escritor Enrique Krauze, quien dijo ser amigo del fallecido empresario, propuso que se haga una antología de los tuits del empresario.

El escritor y ensayista señaló que era un hombre de pocas palabras, pero precisas, además de tener siempre muchas preguntas inteligentes.

Durante su participación en el homenaje realizado ayer en el Tecnológico de Monterrey, Krauze describió a Zambrano Treviño como elegante y pulcro en su vestir lo que, aseguró, era un reflejo de su alma.

"Su muerte me golpeó como a todos ustedes, seguramente, como una puñalada del destino. Me pareció injusta y prematura, tenía 70 años y tanto por hacer, por cosechar y construir", señaló en su mensaje de cierre del homenaje, unas palabras que dijo expresar desde el corazón, y sin prepararlas.

Agregó que Zambrano era su amigo desde 1996 cuando lo recibió en la casa de su ancestro Evaristo Madero, en Parras, Coahuila.

Señaló que don Lorenzo tenía la actitud y el alma de un patriarca pues poseía un toque inteligente, y un lado humano y gentil con el que guiaba a sus familias, amigos, empleados y colegas.

"He conocido pocas personas que tengan la combinación de inteligencia, sensibilidad y bondad de Lorenzo Zambrano. Tenía la inteligencia de un ingeniero industrial supremo, pero también tenía la sensibilidad de un artista", confesó.

Enrique Krauze manifestó que el fallecido empresario tenía un gran acervo intelectual, por lo que sugirió realizar una antología de todos sus tuits, en los que Zambrano daba a las jóvenes generaciones usuarias de Twitter, cátedra de su filosofía empresarial y de vida.

Al destacar esa bondad recordó que su amigo Lorenzo Zambrano tenía una frase que repetía continuamente: "Good things happen to good people" (Cosas buenas le pasan a la gente buena), a la que el historiador y escritor en una ocasión le respondió con una propuesta en parte propia, dicha por su abuelo, un sastre migrante europeo, quien ante la adversidad decía: "Todo se planchará"...