Premio Nobel advierte déficit de áreas verdes

Si no se toman cartas en el asunto habrá consecuencias catastróficas: Mario Molina.
El científico mexicano participó en la Cumbre Infonavit 2016.
El científico mexicano participó en la Cumbre Infonavit 2016. (Especial)

México

Mientras que el estándar internacional es de nueve metros cuadrados de áreas verdes por habitante, en México el promedio es de sólo dos, señaló el Premio Nobel de Química, Mario Molina.

En su conferencia en la Cumbre Infonavit 2016 manifestó que es necesario aplicar políticas públicas contra el cambio climático en México y en el mundo, pues de seguir con la misma tendencia, la temperatura aumentaría cinco grados a finales del presente siglo.

Esto traería consecuencias catastróficas, advirtió: “Si llegáramos a esas temperaturas a finales de siglo, habría zonas del planeta inhabitables, migraciones masivas, hambrunas gigantescas, guerra, sería costosísimo, sería algo totalmente inaceptable; ya no estamos hablando del costo en dólares o pesos, sino qué le estaríamos dejando a las futuras generaciones”.

Mario Molina expresó que otra repercusión serían las muertes de personas por golpes de calor.

“Ya nos están pasando estas ondas de calor y la temperatura nada más ha subido un grado; si sube cinco sería muy aparatoso”, indicó.

Manifestó que para lograr un desarrollo urbano sustentable es necesario “planear el crecimiento inteligente de las ciudades balanceando beneficios económicos, sociales y ambientales”.

El Premio Nobel agregó que los objetivos del desarrollo sustentable son “disminuir el tiempo y distancia en el transporte; incrementar la disponibilidad de áreas verdes y espacios públicos; limitar la expansión de la mancha urbana; y reducir las emisiones contaminantes”.

Es importante, destacó, evitar la ampliación de la mancha urbana, porque el traslado de las personas en zonas periurbanas hacia sus centros de trabajo, el cual puede durar hasta varias horas, genera 50 por ciento más emisiones de Gas Efecto Invernadero (GEI).

Dijo que ante ello es necesario regular el uso de los vehículos y aplicar mejoras en el transporte urbano.

Mario Molina subrayó que para lograr estas políticas ambientales se requiere la participación de todos los sectores, y desafortunadamente, un factor que impide la coordinación en este ámbito es la corrupción.

Este problema de corrupción permite que se violen estándares de contaminación a cambio de moches, en perjuicio de toda la población.

Mario Molina destacó la necesidad de monitorear los niveles de contaminación, ya que muchas ciudades no cuentan con la tecnología adecuada. En especial, dijo, se debe poner atención a la emisión de las partículas menores a 10 micras.

En el foro participaron, además de Molina, arquitectos, urbanistas, el premio Nobel de Economía, Thomas Sargent, entre otros.

Escenario alarmante

La temperatura ascendería cinco grados a final del siglo, lo cual provocaría graves consecuencias, advierte Mario Molina, Premio Nobel de Química.

Las ondas de calor que se viven en la actualidad son consecuencia del fenómeno del cambio climático en todo el planeta.

Por ello, Molina propone incrementar las áreas verdes, limitar la expansión de la mancha urbana y reducir las emisiones contaminantes.