Posible conexión jesuita entre NL y Querétaro

Miembros de la orden religiosa habrían sido los ingenieros de esta obra, cuya fecha de edificación se estima entre 1720 y 1740.
Armando Leal Ríos.
Armando Leal Ríos. (Gustavo Mendoza)

Linares

Una de las cosas que resaltan del acueducto de Linares es la tecnología aplicada en su construcción, muy avanzada para la región y la época en que se levantó.

Para el cronista Armando Leal Ríos, existe un dato que podría explicar encontrar una joya arquitectónica de tal calidad en el noreste de México: el Colegio de Jesús de la Compañía de Querétaro.

Aunque pueda sonar extraño, y a falta de mayor investigación, existe una conexión entre Linares y Querétaro gracias a la congregación de jesuitas que se estableció en la ex Hacienda de Guadalupe, quienes serían los ingenieros del acueducto.

No hace falta destacar que el acueducto más completo, más largo y más bello se ubica en Querétaro, el cual se levantó en fechas semejantes al de Linares.

"No es difícil imaginarnos que mucha de la tecnología del Siglo XVIII haya venido a Linares en la época en la que se hizo el acueducto, que es una maravilla en lo que refiere al trabajo de los niveles de agua", relaciona Armando Leal Ríos.

Cuestión de fechas

No hay precisión sobre en qué año se levantó el acueducto de la ex Hacienda Guadalupe, en Linares.

Posiblemente sea en un lapso de tiempo que va de 1720 a 1740, pues en crónicas posteriores a esos años ya se hablaba de la importancia de este canal para las plantaciones de caña de azúcar.

Leal Ríos relaciona la conexión que tuvo la Hacienda de Guadalupe con el Colegio de Querétaro, donde la primera en una de las principales abastecedoras de alimentos.

El acueducto de Querétaro, célebre por contar con 74 arcos distribuidos en poco más de un kilómetro de distancia, se levantó entre 1726 y 1738. Hoy esta obra es el referente principal de la ciudad, considerada Patrimonio de la Humanidad por Unesco.

"Creo que hay una coyuntura histórica muy importante entre el acueducto que tiene Querétaro y la Hacienda de Guadalupe, porque ahí tuvo participación el Colegio de Jesús de la Compañía de Querétaro".

Los trabajos de edificación de la hacienda empezarían en los últimos años del 1600, y es ahí cuando se le otorga permiso a los jesuitas encargados del espacio poner un trapiche para la molienda de la caña de azúcar.

La hacienda en la historia

Como cronista del municipio de Linares, Leal Ríos está convencido en que la historia de la gente que viviera en la hacienda, y posteriormente creara las congregaciones de Guadalupe y La Petaca, tuvo una participación relevante en diversos pasajes históricos.

Tan sólo en el movimiento insurgente de 1810 y posteriormente en la intervención francesa de 1864, tanto la Hacienda de Guadalupe como la Del Fresno y la de San Isidro del Popote proveyeron de víveres a las causas liberales.

"La Hacienda de Guadalupe, junto con las otras tres grandes congregaciones, apoyaron con recursos a la causa juarista en 1864", expresó.

En 1767 expulsan a los jesuitas de Linares, y a partir de ahí la hacienda empezó a tener diversos dueños. El acueducto era parte importante de la distribución del vital líquido en los ejidos cercanos pero, increíblemente, pasó desapercibido en los últimos años.

Dos datos así lo revelan: cuando en la década de los 50 del siglo pasado se pensó en construir la presa Cerro Prieto, no se tomó en cuenta la presencia del acueducto, y cuando en 1982 se inauguró la Facultad de Ciencias de la Tierra por la UANL en la antigua Hacienda de Guadalupe, el canal no fue ni siquiera integrado a las obras de restauración.

"La gente de la comunidad lo conoce pero no se le prestaba mayor importancia por estar dentro de un terreno privado. Ahora que se desmontó el terreno es una grata sorpresa ver que está en perfectas condiciones", reconoce el cronista.