Ponen en verde garitas de autopistas

También fue eliminado el filtro de revisión de Miguel Alemán, como se tenía previsto.

Monterrey

Como primer paso para su eliminación, a las garitas de las autopistas de Reynosa y Laredo a Monterrey les pusieron verdes contiguos a partir del domingo 15 del mes en curso, último del año.

Y, como estaba previsto, la de Miguel Alemán fue eliminada, revelaron los automovilistas que regresaron de las ciudades del Valle de Texas.

Con relación a las garitas de los kilómetros 26 y 30 de Laredo y Reynosa, respectivamente, los que regresaron el domingo por las autopistas, se enteraron lo de uniformar los verdes en los semáforos fiscales.

Marina Ríos dice que es muy buena medida que las autoridades federales hayan decidido cancelar las garitas, sobre todo porque la tardanza en regresar durante esta temporada se prolongaba hasta dos horas en algunos casos.

Por su parte, Jorge Mata y Oscar Duarte, que conducían vagonetas ocupadas por su familia, señalaron que observaron que en la garita por donde regresan los que viajaron a McAllen, Mission, Pharr y Mercedes, sólo detenían a los vehículos con placas de Estados Unidos, para que pasaran por migración.

"Mire, en el 26 de Laredo a Monterrey, donde hay cinco líneas a diferencia de la del 30 de Reynosa, que solamente tiene dos, los encargados de la revisión nos orientaban a los automovilistas para que pasáramos", nos dice Yolanda Gutiérrez Díaz.

Se espera que en la semana anterior a la Navidad, ya sean cosa del pasado estas garitas.

Hay que recordar que anteriormente, hará hace unos 25 años, había dos garitas, las que actualmente existen y están a punto de extinción, además de las segundas.

Las casetas pertenecían a Nuevo León, la de Mamulique, de Laredo a Monterrey y Las Lajas, de la rúa de Reynosa a nuestra Sultana del Norte.

Durante el gobierno que encabezó en Nuevo León Alfonso Martínez Domínguez, se logró que las autoridades decidieran eliminar esas segundas garitas, cuya revisión, la tercera en el retorno a la entidad federativa, era obligatoria, pues no existía semáforo fiscal.

El entonces mandatario de Nuevo León se encargó de gestionar ante la Presidencia de la República que fueran eliminados esos terceros filtros de revisión, a los que regresan en las ciudades fronterizas.