Policías municipales, el temor de los migrantes

Casi siete mil indocumentados pasaron por Nuevo León en 2013, en su camino a Estados Unidos, cifra que surge de la atención que dieron dos casas que ofrecen alojo en la localidad.
Luego de ser detenidos son trasladados al Instituto Nacional de Migración para resolver su situación.
Luego de ser detenidos son trasladados al Instituto Nacional de Migración para resolver su situación. (Archivo)

Monterrey

La policía municipal es el principal adversario del migrante que llega al área metropolitana de Monterrey en su tránsito a los Estados Unidos.

A decir de las dos casas que ofrecen alojo a personas en tránsito, este año fueron casi 7 mil los que pasaron por sus puertas.

En San Nicolás de los Garza se les acusa de incrementar el índice de robos a casa-habitación, en Guadalupe, de alterar el orden; ambas corporaciones los llevan ante la Instituto Nacional de Migración o esperan que los titulares de los refugios vayan y paguen por la "falta administrativa".

De ello da testimonio tanto el Padre Eduardo Villarreal, fundador de Casanicolás, como una de sus colaboradoras y coordinadora jurídica de la asociación, Laura Aceves.

"Monterrey es el destino más insolidario para los migrantes; ellos son víctimas de las autoridades municipales en primera instancia, y en segunda de los jefes que les ofrecen un empleo y terminan pagando menos de lo prometido", señala.

Este refugio para los migrantes en tránsito, se encuentra en la colonia Rafael Ramírez, contigua a la Parroquia San Francisco Xavier en Guadalupe y opera aproximadamente desde el 2008.

Ofrece servicio de alojamiento, comida y asesoría a partir de las 17:00 y hasta las 7:00 de la mañana.

Sin embargo, durante estas esperas, el padre Villarreal ha detectado la constante detención de los jóvenes por parte de la policía municipal.

"Allí cerca, cuando se junta un grupo más o menos nutrido, dicen que están alterando el orden o alguna situación de este tipo, y se los llevan a todos, para dejarlos salir, son a veces hasta 450 pesos por cada uno", dio a conocer durante el informe anual de Amnistía Internacional.

Laura Aceves, coordinadora jurídica de este mismo espacio señala que en el municipio de San Nicolás hubo un tiempo en que se acusó a los migrantes de ser quienes perpetraban los robos en las colonia aledañas a las vías del tren.

"Llegan a Monterrey, digamos, están en los patios del tren de San Nicolás y después de haber sufrido todo tipo de abusos desde sus lugares de origen, les achacan en aumento de criminalidad en la colonia Anáhuac o el Roble, los convierten en criminales.

"Traen ese estigma a pesar de que son víctimas se les ve como delincuentes. Las autoridades les piden constantemente operativos en la zona al Instituto Nacional de Migración, para que vaya y detenga a los migrantes", explica Acevedo.

La Casa del Forastero Santa Martha ha atendido este año a 5 mil 864 migrantes en este año, casi mil más que en 2009, pese a la situación de inseguridad que se ha vivido durante los últimos tres años en la entidad.

Jesús Garza Guerra, sacerdote encargado del refugio relata los peligros que sortean quienes se atreven a pasar desde sus lugares de origen, generalmente Centroamérica, hasta los Estados Unidos.

Explica que aunque vienen transitando en la búsqueda de un mejor futuro para ellos y su familia, resulta realmente una inversión muy grande el juntar los recursos necesarios para ello, cuando llegan a Monterrey, por lo general solo cuentan con mil 500 dólares, aquellos que corrieron con suerte y no lo perdieron todo en el camino.