Los 'Poetazos', entre golosinas y lectura

La presentación se realizará mañana en la librería del Fondo de Cultura Económica.
Pequeñas sorpresas literarias.
Pequeñas sorpresas literarias. (Especial)

Monterrey

En la década de los 90 los tazos eran la sensación entre los niños y jóvenes, esas ruedas de plástico que se obtenían como trofeo tras degustar unas papas fritas.

Por aquellos años también nacieron los Poetazos, unos libritos de poesía y narrativa los cuales se podían adquirir al comprar una bolsita de cacahuates o mazapanes.

Claro que en Monterrey pocos jugaron con los Poetazos debido a que la idea nació en Chihuahua por Rafael Cárdenas Aldrete y por su tocayo el poeta Rafael Ávila Lozoya allá por 1995.

Pero al estar cerca la conmemoración por los 20 años de aquel proyecto editorial, Cárdenas Aldrete decidió retomar la idea, sólo que ahora en Monterrey con la finalidad de promover el talento local.

Por ello mañana se hará la presentación de la editorial, con la presentación de sus primeros cuatro tomos, en la librería del Fondo de Cultura Económica "Fray Servando Teresa de Mier" (ubicada en la colonia Miravalle) en punto de las 18:00

Para el alma y el estómago

"La idea es nutrir el alma y también al estómago", comenta Cárdenas Aldrete.

El proyecto es lúdico y rompe con todos los estereotipos de la literatura y el mundo editorial. Surge en el contexto posterior a la crisis de 1994 con la "increíble suma de 50 pesos", irrumpiendo en una feria de libro en Chihuahua.

Además de promover la literatura, la miniplaquette está armada con el trabajo de diseñadores visuales y las botanas que incluye buscan ser dulces tradicionales o productos elaborados en la región.

"Así como difundimos el trabajo de los creadores literarios, lo hacemos con los diseñadores y los vendedores de dulces típicos", expone el también artista plástico.

En Chihuahua el proyecto duró cerca de cinco años, hasta que los estragos de la crisis y las ocupaciones personales orillaron a los creadores a suspenderlo. Después, en 2005 falleció Rafael Ávila Lozoya.

Pero al estar próximos a la conmemoración de los 20 años del proyecto, Rafael Cárdenas decidió relanzar la editorial.

"Así como a los niños les gustaban los tazos también les gustaron los Poetazos, se nos dejaban venir en las presentaciones y les pedían a sus padres que les compraran la bolsita", comenta.

La nueva saga

Para la serie de Monterrey se estará publicando poesía, narrativa y algunos proyectos audiovisuales. Cada uno de los libritos cuenta con un diseño personalizado, realizado por artistas locales.

La primera serie cuenta con cuatro obras: San Jorge bendito, de Eugenia Elizondo; La derrota del rock, de Elpidio Alcántar; No juegues con ellas, de Norma Yamillé Cuéllar; y King Kong se enamora de una de su tamaño, de Armando Alanís.

Cuenta con el apoyo del Programa de Apoyo a Publicaciones Impresas "Raúl Rangel Frías" del 2014, a través de Conarte.