Pequeños especiales, los protagonistas de su proyecto creativo

La artista Erika Harrsch documenta el trabajo realizado en conjunto con niños y jóvenes de Nuevo Amanecer.
Los primeros trazos de los chicos la guían hacia la obra definitiva.
Los primeros trazos de los chicos la guían hacia la obra definitiva. (Especial)

Monterrey

Tras cinco años de colaboración con el Instituto Nuevo Amanecer, la artista mexicana Erika Harrsch prepara un proyecto donde los protagonistas serán los chicos que le han ayudado a crear piezas de arte.

La artista mexicana pero radicada en Nueva York trabajó recientemente en una nueva obra de arte en conjunto con niños y jóvenes del Instituto, como parte del programa Al Encuentro de lo Sensible.

Harrsch tiene cinco años participando en este programa, tiempo en el cual ha documentado el trabajo con los jóvenes que padecen alguna discapacidad motriz o del habla.

Con este trabajo busca ir más allá que sólo participar como voluntaria con el Nuevo Amanecer, donde los jóvenes serían los protagonistas de su pieza.

"Estoy fotografiando y filmando a los chicos porque a futuro no sólo es quedarme en la pieza de la subasta sino quiero hacer un proyecto que tenga que ver con mi discurso artístico", expresó en entrevista desde Querétaro Harrsch.

Erika Harrsch (Ciudad de México, 1970) es una artista que trabaja con el video, la música, la pintura y la instalación. También ha encontrado en la figura de la mariposa una asociación a temas como la identidad y la feminidad.

Además de su trabajo en Monterrey con el Instituto Nuevo Amanecer también ha colaborado en la exposición Futbol, arte y pasión, que organizó Marco el año pasado. También ha expuesto en galerías de la localidad como Alternativa Once y en GEgallery.

El proyecto donde busca mostrar la documentación de su trabajo con los jóvenes del Nuevo Amanecer tendrá un lenguaje multidisciplinario, donde incluirá el video, la fotografía y la música.

"Cada año voy recopilando material, los fotografío, los filmo, hablo con ellos; son tomas muy específicas, toda la parte del amplio espectro de las expresiones faciales y es a partir de todas estas expresiones saldría el proyecto", expresó.

La sensibilidad y el arte

La experiencia de trabajar una pieza de arte con niños que padecen parálisis cerebral o alguna otra discapacidad termina por nutrir al artista. Esta es la experiencia recogida por Erika Harrsch tras colaborar con el proyecto Al Encuentro de lo Sensible.

El trabajo realizado la semana pasada culminó con un óleo, que será subastado próximamente por la asociación. Los recursos generados por la pieza se aplican a las diferentes actividades del Nuevo Amanecer.

"Por una parte es la sensibilidad del propio artista, que sin duda nos cambia la percepción; además está el darles a ellos la oportunidad de pintar, de participar porque a ellos les genera un beneficio emocional y de actividad", refirió la artista.

Indicó que son los primeros trazos de los chicos los que la guían para crear el proyecto de forma definitiva. Para el trabajo de la semana pasada, la artista terminó la obra aquí en Monterrey pues en años anteriores lo hacía en Nueva York.