Penal de Mina, pendiente hasta el próximo sexenio

Los recursos aún se siguen gestionando, informó el gobernador Rodrigo Medina de la Cruz; "estamos en la última etapa", dijo el mandatario.
Actualmente se han invertido 350 millones de pesos en la infraestructura del recinto penitenciario.
Actualmente se han invertido 350 millones de pesos en la infraestructura del recinto penitenciario. (Carlos Rangel/Archivo)

Mina

A mediados de 2013, el estado de Nuevo León propuso que el penal de Mina fuera incluido en el Programa Federal de Penales de Alta Seguridad para que fuera el Gobierno de la República el que aportara los recursos, pero desde entonces están esperando una respuesta.

Debido a que en esta cárcel pretenden trasladar a los reos de alta peligrosidad, relacionados con narcotráfico y delincuencia organizada principalmente, es decir, unos 3 mil de los 9 mil que hay aproximadamente, el Estado vio la posibilidad de transferir la responsabilidad a la Federación.

Los recursos aún se siguen gestionando, informó el gobernador Rodrigo Medina de la Cruz quien probablemente no vea terminada la obra durante su gestión.

"Va avanzando, estamos en coordinación con el Gobierno Federal, estamos en la última etapa para que esto pueda transferirse al Gobierno Federal y que se concluya por parte de la administración del presidente Peña", mencionó.

El Gobierno del Estado ya invirtió 350 millones de pesos en la construcción del camino de acceso, la barda perimetral, un edificio de talleres y el estacionamiento como parte de una primera y segunda etapa. Sin embargo, la cifra total para la construcción era de aproximadamente tres mil millones de pesos.

"Se ha invertido en dos etapas, la primera de 100 millones de pesos y 100% terminada, la segunda 250 millones de pesos que lo que corresponde a esa etapa está terminado y estamos en las últimas libranzas para hacer llegar la energía eléctrica al Penal de Mina, son 350 millones de pesos y estamos a un 98 por ciento de esas etapas", explicó Luis Gerardo Marroquín Salazar, secretario de Obras Públicas.

Mientras la sobrepoblación persiste en los penales de Cadereyta, Apodaca y Topo Chico, la zona donde se construye el penal de Mina se encuentra sola, pues no hay movimiento de trabajadores debido a la falta de recursos.

En noviembre del año pasado, tras varios meses de sigilo, el vocero de Seguridad del Gobierno estatal, Jorge Domene Zambrano, reveló que la obra penitenciaria cambiaría su vocación a prisión de alta seguridad, pasando así a manos de la Federación, quien se haría cargo de la parte económica y logística del recinto concebido inicialmente como un Centro de Readaptación Social (Cereso).

En ese entonces, las autoridades dijeron que la medida serviría para reubicar a los reos de alta peligrosidad confinados en los penales del Topo Chico, Apodaca y Cadereyta.

"Lo cual significaría poder vaciar los tres penales y concentrar a los reos federales en este recinto. Viene trabajándose desde hace más de seis meses, precisamente en esta parte de poder asignar recursos a este penal, la Federación opta y lo ve con buenos ojos de poderlo adoptar como suyo", dijo Domene Zambrano en noviembre del año pasado.

Esta versión fue confirmada por la Tesorería estatal, que señaló que la acción restaría responsabilidad financiera a las arcas públicas.

Aunque anteriormente el gobierno de la entidad había solicitado la federalización del penal de Apodaca, la petición fue desechada por la Secretaría de Seguridad Pública federal.

Posteriormente, en diciembre pasado, Domene Zambrano informó haber recibido la confirmación del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, del interés del Gobierno Federal por hacerse cargo de esta obra, y que sólo faltaba una firma protocolaria para concretar el cambio de vocación del reclusorio.

"Ellos van a marcar los protocolos, el esquema y la metodología que se va a seguir para poder sacarlo...va a depender, estamos en un compás de espera, que no tenemos hoy el recurso. El recurso que llegase a asignarse nosotros quisiéramos que ya fuera puesto en manos de la federación, para que ya fuera federal", manifestó entonces el funcionario estatal.

Asuntos pendientes

-A finales del año pasado se informó que el Gobierno Federal había manifestado su interés por convertir el penal de Mina, pensado inicialmente como un centro de readaptación social, en una cárcel de alta seguridad.

-Esta condición de buena voluntad hizo que el estado estimara que el proceso quedaría listo durante el primer semestre del 2014, para que los trabajos, que llevan meses detenidos, se reanuden cuando la Federación lo decida.

-Sin embargo, el procedimiento de cambio de vocación no ha concluido. Como la gestión de recursos sigue pendiente, probablemente la obra no será concluida en el sexenio del gobernador Rodrigo Medina de la Cruz.

Sostienen reunión de seguridad

Durante la tradicional reunión de seguridad en la que participan los integrantes del Gabinete Estatal responsable de la seguridad, el gobernador Rodrigo Medina de la Cruz dijo que la sobrepoblación en los penales corresponde a la efectividad de las acciones que realizan las corporaciones de seguridad.

"Sí tenemos sobrepoblación y en gran medida ha sido por el esfuerzo de las autoridades, si estamos en una mejor condición en estos momentos es porque la autoridad ha actuado y ahí tienen ustedes una prueba y resultado de que se ha actuado conforme a derecho y que quienes han cometido un delito, están en la cárcel.

"Esto provoca que haya sobrepoblación y ése es otro tema que tenemos que resolver y administrar, pero es el resultado de la acción de la autoridad, yo me preocupara que fuera al revés, que estuvieran en la calle y que sigamos teniendo los problemas que teníamos en el 2011", manifestó.

En el encuentro, donde también participan representantes de las Secretarías de Marina (Semar), de la Defensa Nacional (Sedena), además de la Procuraduría General de la República (PGR), Policía Federal y otras, se analizaron las estadísticas delictivas del último mes en la entidad.