Panificadoras 'hornean' su estrategia jurídica

Los precios del pan dulce aumentaron 8%, lo correspondiente a la aplicación de gravamen.
Este año las ventas no superaron sus expectativas.
Este año las ventas no superaron sus expectativas. (Cuartoscuro)

Monterrey

La industria de repostería y panadería de la localidad definirá la próxima semana cuántos negocios se ampararían contra la aplicación del 8 por ciento del Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS) al pan dulce y la confitería, dijo Juan Pablo Ortega Pérez, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Panificadora, delegación Nuevo León.

Los precios del pan dulce se incrementaron 8 por ciento -que es lo que corresponde a la aplicación del 8 por ciento del IEPS-. Frente a este escenario, el dirigente de la agrupación empresarial comentó que los miembros del gremio tienen muchas dudas, porque la información que dio a conocer la autoridad es muy confusa e incompleta.

"La duda es si se va a estar aumentando gradualmente o será ese mismo porcentaje (8%)", expresó.

En Nuevo León hay cerca de mil 400 negocios, pero sólo un 20 por ciento está adherido a la cámara.

"Realmente necesitamos estar unidos para poder hacer algo en bloque, porque sólo uno o cinco negocios no se ganaría gran cosa, pese a esto sí estamos considerando ampararnos y será la próxima semana cuando lo vamos a definir", señaló Ortega Pérez.

El presidente de la delegación estatal de la Cámara Nacional de la Industria Panificadora, comentó que las ventas tanto en diciembre como el pasado 6 de enero fueron bajas.

"Sí hubo, a unos negocios les fue bien y a otros no tanto, considerando que el día estuvo muy frío y hubo gente que optó por no salir, las ventas estuvieron entre un 10 y 15 por ciento, nivel similar al del 2013, prácticamente fue el comportamiento normal de un día festivo, lo que se dio".

Comentó que las cadenas de tiendas de autoservicio representan una fuerte competencia, ya que prácticamente absorben un 50 por ciento del mercado.

A raíz de este tipo de competencia, durante el 2013 cerraron un 18 por ciento de los negocios existentes en Nuevo León, mientras que un 10 por ciento se incorporaron como nuevos negocios. Se trata de un mercado que en los últimos años ha cambiado mucho.

Por su parte, Abel Hilbert, presidente del Colegio de Economistas de Nuevo León, consideró que se están viendo los primeros efectos negativos de estos nuevos impuestos entre la población, sobre todo en el segmento de bajos y medios ingresos.

Pero el grueso del impacto, dijo, se estará reflejando hacia el primer bimestre o trimestre del año, cuando se vean los indicadores tanto de consumo privado como de generación de empleo.

Comentó que eso de gravar el segmento de ingresos altos bajo el pretexto de justicia social realmente no redundará en mayor recaudación, considerando que los que más tienen son los que más ahorran y por ende, más consumen.