PGJ corroboraría audios de Samara en enero

El 28 de agosto, la Procuraduría de Justicia recibió una denuncia penal contra la representante de los deudos.
Es señalada por presunta extorsión.
Es señalada por presunta extorsión. (Raúl Palacios/Archivo)

Monterrey

Francisco Ángel Fernández Hasbun, abogado del dueño del predio arrendado por el casino Royale, informó que si bien es cierto no hay novedades de la denuncia que interpuso contra Samara Pérez Muñiz, será hasta enero cuando la Procuraduría General de Justicia estatal llegue al paso de corroborar las pruebas del presunto chantaje.

El litigante, que representa a Carlos Alejandro Salinas Martínez, propietario del edificio y del predio rentado por Raúl Rocha Cantú, socio del Royale, espera los tiempos y el curso normal de la denuncia.

"Ahí va el proceso, no hay ninguna novedad, ésta va siguiendo su proceso normal, pero que yo te dijera que, 'sabes qué, estamos en esta etapa', para qué te echo mentiras.

"Yo creo que para la primera o segunda semana de enero ya se van a deshogar esas pruebas, las periciales", dijo.

Fernández Hasbun señaló que no tiene la menor duda de que la voz de la representante de los deudos es de ella y que las pruebas periciales comprobarán su autenticidad al momento del presunto chantaje.

"Deja tú que sean favorables, son reales, no me queda ni la menor duda", aseguró.

El día del segundo aniversario de la tragedia donde fallecieron 52 personas a manos de la delincuencia organizada dentro de la casa de apuestas, MILENIO Monterrey publicó un audio en el que se escucha presuntamente a Pérez Muñiz solicitando 2.5 millones de pesos para evitar "hacer ruido" sobre las indemnizaciones a los deudos.

El 28 de agosto, la Procuraduría de Justicia recibió una denuncia penal contra la representante de los deudos por el delito que resulte por parte de Fernández Hasbun, quien confirmó que es la voz de ambos.

"La Procuraduría, tú sabes, que lleva muchos asuntos y lleva su ritmo, y hemos dejado que la Procuraduría trabaje a su paso, prácticamente, no hemos querido presionar porque lo que menos queremos que se malinterprete y que lleve sus tiempos normales y reales para que no haya ningún problema en un futuro.

"Para que después no digan que éstos quieren meter presión o hacer las cosas de otra manera", señaló.