Combaten obesidad en niños... y les regalan 7.4 mdp en dulces

La asociación señala que el dinero se pudo utilizar para colocar mil 400 bebederos.
Reprobaron la adquisición de las golosinas.
Reprobaron la adquisición de las golosinas. (Enrique Ordóñez/Cuartoscuro)

Monterrey

En marzo de 2013, el Gobierno de Nuevo León, a través del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), realizó un gasto de siete millones 409 mil pesos en 950 mil bolsitas de dulces.

Lo anterior, fue cuestionado por la organización El Poder del Consumidor, al asegurar que los recursos pudieron utilizarse para combatir la obesidad con la colocación de mil 400 bebederos.

La adjudicación del contrato de SIETE millones 409 mil pesos fue hecho a la Proveedora de Dulcerías Regiomontanas (Produmsa), empresa dedicada a la venta de dulces en general por mayoreo y a granel, la cual vende desde chocolates, bombones, gomitas, botanas y otros productos.

Al respecto, Xaviera Cabada, coordinadora de la campaña Salud Alimentaria en El Poder del Consumidor, destacó que en el país tres de cada 10 niños cuentan con sobrepeso u obesidad, lo que convierte la adquisición hecha por Nuevo León en una "burla" para las familias de los menores.

"Es grave que se esté utilizando dinero público para adquirir un producto que es dañino para los niños y las niñas, que al final de cuentas es un producto que está comprobado que va a generar riesgos en la salud y mucho mayor aún en el contexto que estamos viviendo en México", destacó la integrante de El Poder del Consumidor.

Entre los efectos que provoca la alta ingesta de azúcares, dijo, se encuentra un fuerte impacto en la salud y deformación de hábitos.

"Los niños están en crecimiento se está haciendo formación de hábitos, entonces cuando se incorporan alimentos altos en azúcar hay deformación de hábitos y gustos que generan una adicción", reveló la especialista.

Aquellos dulces que contienen colorantes artificiales, indicó, se ha comprobado y detectado que provocan cambios en la conducta de los menores, como déficit de atención e hiperactividad, entre otros.

Al considerar los riesgos, su equipo de trabajo realizó ejercicio con los siete millones 409 mil pesos, para saber cuántos bebederos podrían instalarse y así combatir los riesgos en la salud de los niños.

"Se podrían instalar alrededor de mil 400 sistemas de bebederos para las escuelas, con un sistema básico pero con la tecnología suficiente para una escuela promedio. Se trata de un sistema básico de aproximadamente cuatro a cinco bebedero con filtro", refirió.

Aunque reconoció que en el mercado hay bebederos que van desde los dos mil hasta los 10 mil pesos, la evaluación hecha por El Poder del Consumidor contempló un costo promedio.

¿Y por qué hacer una evaluación entre los bebederos y los dulces? De acuerdo a Cabada, el vital líquido tiene un beneficio contra lo que dice es una epidemia en el país, la obesidad y el sobrepeso.

"En México estamos en una epidemia, y regalar dulces es como si llevas el bicho de la epidemia", aseguró.

En el caso del agua, comentó, se tiene un beneficio directo en el índice de peso y obesidad.

"Un efecto directo en el que los niños estén directamente hidratados y tengan un impacto positivo en la atención escolar, porque cuando un niño está bien hidratado y sin sobredosis de azúcar en la sangre tiene mayor aprovechamiento académico", sentenció.

A detalle

-Xaviera Cabada, coordinadora de la campaña Salud Alimentaria en El Poder del Consumidor, destacó que en el país tres de cada 10 niños tienen sobrepeso u obesidad.

-Debido al reparto de las bolsitas de dulces, la activista dijo que la alta ingesta de azúcares provoca un fuerte impacto en la salud y deformación de hábitos.

-Indicó que, en relación a las golosinas que contienen colorantes artificiales, se ha comprobado y detectado que provocan cambios en la conducta de los menores, es decir, déficit de atención e hiperactividad.